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Metáfora

Metáfora

Si en razón de la comodidad que nos brinda cierto esquematismo aceptamos la metáfora del tiempo como una corriente, un río, en ese caso el acto de dibujar, al ir contracorriente, alcanza la inmovilidad.

 

 

John Berger. Sobre el dibujo. Gustavo Gili.

Pongan ustedes los ejemplos

Pongan ustedes los ejemplos

Eslogan para una feria del libro: los verdaderos analfabetos son los que aprendieron a leer y no leen.

 

 

 

Xuan Bello. La nieve y otros complementos circunstanciales. Xordica.

LA FILOLOGÍA SIN HILOS

LA FILOLOGÍA SIN HILOS

Recibo este mensaje de Emilio Casanova y, con permiso de su autor, lo cuelgo aquí para conocimiento general:

 

A Doña Luisa Fernanda Rudi, a don Ángel Biel y sus acólitos de la famosa cueva de la que mal salieron por no hablar, por ejemplo, lapao. O chistaví, versión menor del lapapyp (¡qué bien suena!), que lo mismo les importa y que de lo mismo saben.

Ampósdata, siquiera del Ebro: 

Como la filología se ha ido a tomar por el saco, me permito este calibre. Ya da igual la palabra, la coma o el adjetivo. Quien entienda, entienda. Y si no, que lea El Capital, que, de verdad, es mucho más gracioso que nuestra presidenta y más definitorio de nuestro señor Biel. 

Ya sé que tampoco era tan difícil.

Lo que viene no es Paul Valéry, maricón francés, marinón de cementerios. Ni John Donne, protestante de mierda. Ni Octavio Paz que descanse. Ni siquiera Ubú rey y su personaje Alfred Jarry como saben los ministros, aunque tan manifiestamente paralelo. Para eso.

Si no les ponemos plumas de colores y nos escojonamos a bocajarro es que, realmente, Miguel Hernández, se equivocó del todo. Yo creo que mucho, por amor, pero me niego a pensar que fuera del todo. 

NEWLENGUA

–Es qui guardas?

–Política escondielitis 

–Non propio lo escondulio

–Non propio dicho lo eso eh? 

–Lenguaracis no cogniolitis ah!

–Aragonia grandis pro supio ergo sapio 

–Os sobervios aragonetis!! Merda, fuck, o merda, mierda

–Falando in trémula lingua, cognosco... los 

–Yes, in spagniolo, callando

–Sí, comprís may belle amí

–Non cognoscen vos originités?

–Sabiosle, di granada anima e franco revés

–Qui discursen dotra forma... Supuro sois aragüiniés

–Non catalana ispiro!

–Clarisco, non mariconis! Aspro gordis lunetteris

–Non aragonésica, pruscribo!!!

–Ah!  Ya volgo, ya volgo

–Faremos neolinguaje dispersiu co garantide dedo no luna. Pra tontos, qu’así distrae

–Great anuncias idea, guay! Ay, perdón, non fumo niente

–Tuta masa encontrecida ga dentro dun orinal...

–Sepo, sepo!!... estornina aigua pra fora. Air qui me dés!!! ¡m’aparru!  Mabrumás! Ay! Ay!

–Do que es lo tema principal. Zás!! Lo cambiazo!! Lo cristo por il pecorino, Zás!. In moto, sempre Zás!. L’hostia por la boletada. Al cañiz!!! Magia potagia, Zás!!

–Ya volgo, ya volgo, quina ventilació mental

–Ay!! Quimposible is parlá tos tantos diotas. E que votan nos, pa our gloria nostra amen

–¿També aylos  in tuo grupamento?

–A mares, com’as lapas, a mares. Fago yo de mí cristiana excepció. Tonto tonto, mierda merda, Xota gana, manque pierda, forever

–Ahí yes que las trincaó, Ya volgo

–E reviendré. Soc turolés ma non tropo, guanyo sempre, come endesaman e sus sobrinos nietos

–Cuán d’envidia, mon amicus meu

–Ay soberana!! L’envidia sempre supura si euros no habitem here ja!

–Ya volgo, ya volgo

–Folguemos per habitar, que praesto os años dan

–Folguemos, folguemos sí, que questa primavera non poc durar  always

–Que bene fala mi dueña. Falo más, falo con ella

–Ay! My god gad o como en cristinao se diga. Falame lapao, mostrame lapipyp. Teño ansiedade pro ti

–Te ricordo lo de os euros, que yo falo in concertino e mios músicos tamén comen

–Ya volgo, ya volgo y dí. Do eres tan elegante?

–Egipcio soy por sinciencia.. Non mirar nunca de frente e andar sempre de lado, de los euros que manejo, que me quiten lo bailado. Trastabillo eu mi instrumento cuanto de no dire se lo trata.

–Es el galán adecuado. A misa voy doña Luisa, las macetas en su sitio. Espejito, dime tú quién fala o mejor bocado!

–El de Teruel duerme doble, fala armenio y argentino, francés, alemán, inglés, somormujo o asturiano. Aragonés eu no sé, tu falas lo genovés

–Hay que ver!, cuanta elocuencia

–No, euros, en castellano

–Ya volgo

–Y lo que volguerás my keen Louise. Pero el euro, en castellano parlantis. Mas existe poesía y también los paraísos. Vau del aire, qué hermosa la poesía, qué bunico romanticismo transnoito ja

–Jo soy keen y tú eres romo...Ay, ja volgo, ja volgo, anem!!!

–Vd primera madame, que nunca le haré la sombra, amen

–Hay que ver qué persuasión, si Dios, si ángel o diablo, hay que ver qué maraviglia

–Así es reina mía. Si no sombra, vive dios, para usted una sombrilla... Vd primera madame

–Pues ahí voy

–Deu se lo guarde a Vd

–Y vosé que lo disfrute

–Disfrute de maravilla. Yo solo quiero esta silla

–¿Y qué piensa Vd que hago yo?

–Qué inhóspita situación,

 qué dardo más acerado

Le mando a ésta un recado

Y recibo un chaparrón

Pues en algo quedará

Que pa mí rima un florete

Vd sale, usted se mete,

Pero yo, en mi sillón

 

–Ay, mamoncillo, qué gracia tienes!!! Dice dña Luisa con mala cara

 

APLAUSOS  y unos pitos que son aplacados sui generis por los servicios de seguridad. Luisa Fernanda, molesta intenta taconear y tropieza escupiendo sin querer al suelo.

Biel dirige con la mirada a un ayudante que recoge el esputo y lo guarda en un sobre con donosura y cuidado. Nada cambia, todo permanece. Parménides guiña un ojo en una esquina. No ve Biel al presocrático, atareado como está en el esputo y su ADN. La filosofía para los maricones. Zenón no sabe si reir o llorar. Las lenguas son azarosas y más en el seso de los estultos, inaccesibles en el de los interesados. Valéry cierra su cuaderno y tampoco sabe en qué idioma se habla.

Nos levantamos sin nada más que el vacío. Nos lo están robando todo.

Afuera el mar, como siempre, sigue su camino. Hay luna llena y las olas regalan sardinas brillantes. Algo nos queda. Valéry nos enseña su marina caligrafía. Huele a mar y respiramos hondo. Miramos el horizonte negro azul, volvemos a respirar más hondo y decimos suavemente: Que les follen.

La línea del horizonte marino de nuestro mediterráneo. Esa línea que no es recta y que nos hace grandes pequeños. El Sol atrás, siempre esperando. Y el sonido sinfonía.

Que les follen.

Qué bien huele el mar y qué cercanamente lejos está nuestro horizonte!

Seamos migueles hernández y queden los bueyes sentados en sus sillones.

Qué bien huele el mar y qué cercanamente lejos está nuestro horizonte!

Qué bien huele el mar y qué cercanamente lejos está nuestro horizonte!


Emilio Casanova, mayo 2013.

 



Una vieja historia

Una vieja historia

...El caso es que en el periódico tenían un corresponsal de pueblo, de las Oumañas o de La Forniella o quizás de Babia. El señor todos los días enviaba su recado y, a veces, una crónica municipal del lugar tenía su espacio en las páginas del diario. La mayor parte de las veces, no, pero a lo largo de los años aquella noticia –una vaca comida por los lobos, la reclamación vecinal de una pista mejor asfaltada– llegaba puntualmente cada día. Una noche, a la hora del cierre, llamó el corresponsal por teléfono al periódico: en su pueblo se había cometido un crimen espantoso. Era una primicia. ¿Era posible que enviasen fotógrafos y un redactor para cubrir la noticia?

.........................

"¿Dónde está el muerto?", preguntaron. "Muerto todavía no hay", contestó el corresponsal, "pero lo va a haber enseguida porque de hoy no pasa el cabrón de Honorato". Se quedaron estupefactos los visitantes y el corresponsal añadió: "Vamos a tomar algo al bar. No se puede matar a nadie en ayunas".

Estuvieron tooda la mañana en el bar escuchando las quejas del corresponsal: que si Honorato le metía las vacas en la era, que si se reía de su mujer... El periodista, el fotógrafo y el corresponsal se pasaron el día bebiendo. Y a última hora el corresponsal, ya satisfecha su soledad, les mandó que se volviesen para la capital: "¿Sabéis lo que os digo? Que ya no hay noticia: borracho yo no mato a nadie".

 

 

 

Xuan Bello. La nieve y otros complementos circunstanciales. Xordica.

Las pequeñas

Las pequeñas

Esto es lo que dije ayer, más o menos, en la presentación de "Las pequeñas" de Jesús F. Arellano:

 

Un día, mi nieta tuvo que comentar mi “Paquico Goya” en un trabajo del colegio y escribió: “Me gusta porque es raro lo que dice”.

Parafraseándole: “Las pequeñas” me gusta porque es raro que diga lo que dice.

Algún director de cine español dijo que los franceses hacen unas deliciosas películas sobre la pubertad que aquí no podemos hacer porque nuestra pubertad fue horrorosa, algo que todavía nos da mucha vergüenza.

Y, sin embargo, Arellano lo hizo, escribió sobre nuestra pubertad

y, lo que es más sorprendente, a los 26 años.

Esperemos que Rubén nos explique como podía tener su padre tantas agallas y tan poca hiel.

 

El formato

Este es un libro escrito, dibujado y maquetado “a mano”.

La informática ha acabado con el formato de este libro. Ahora mis alumnos me presentan los trabajos maquetados y diseñados con una corrección muy profesional pero sus textos, en lugar de tener la originalidad y la frescura que tienen “Las Pequeñas”, son todos exactamente iguales porque se han limitado al copia y pega de Internet.

Las crónicas de mis excursiones con los Boy-scouts las hacía con el mismo formato de este libro, dejando huecos más o menos rectangulares al escribir para rellenarlos más tarde con los dibujos correspondientes. Era algo habitual en la época

Los dibujos de “Las pequeñas”, en cambio, se parecen más a los que hacía mi padre cuando intentaba ser moderno. Tienen un característico aire de época, con reminiscencias del cubismo analítico, acercamientos a la abstracción, al dadaísmo y a las viñetas de La Codorniz.

 

El contenido

Ya he dicho que hace falta mucho valor y mucha gracia para contar lo que cuenta Arellano. Las relaciones entre chicos y chicas y otras desgracias de nuestra infancia: Los campamentos de verano, las cartas con una extranjera para practicar idiomas (la mía, que era francesa, me confesó que le llamaban le Petit éléphant y, encima, fue ella la que dejó de escribirme), las excursiones del colegio, las funciones de teatro del colegio, los congregantes del colegio… Pero, también, situaciones tan exóticas como salir de paseo con una china o llevar a una chica a los toros o a ver exposiciones.

La lista de pequeñas, más o menos pequeñas, es impresionante: Mañuela, Amanda, Mari Pí, Charito, Clarita, Pili, Monserrat y Alicia, Mari Asun, Carmina y muchas más. Cada una con su pequeño desastre que no quiero ni pensar lo que sería entonces para Jesusito: el acabose.

Unos años más tarde, Jesús Arellano ya sabía lo que dice Javier Pérez Andújar en el prólogo:

Continuamente ellas, desde el primer día. Misteriosas y cercanas. Sabias, bellas, mágicas; frágiles pero amenazadoras. Son el secreto de los cuentos: el hada y la bruja. La tribu a la que nunca vamos a pertenecer. Son las mejores.

Creo que con eso está dicho todo.

Déjenme centrarme, pues, en una anécdota secundaria que me ha hecho mucha gracia porque es algo que a mí me pasó en sueños y, si me pongo a pensarlo me parece algo inconcebible pero si me pongo a recordarlo me parece perfectamente verosímil.

Dice Arellano:

Al llegar a la sala (Libros) me encontré con que, en vez de la mesita habitual con los catálogos, había una estatua policromada, muy bien hecha, que tenía los catálogos en la mano. Todo esto lo vi en un segundo… y cogí uno de los catálogos. Entonces ocurrió una cosa extrañísima: “la estatua policromada” movió los ojos y, ante mi perplejidad, cambió un poco de postura.

Era un espectador que se me quedó mirando con cara de asombro al ver que yo le había arrancado por las buenas “su” catálogo. Comprendí que tenía que hacer algo enseguida y solo se me ocurrió decirle:

–Perdone, creí que era una estatua…

No sé si recuerdan, pero así de surrealistas éramos de adolescentes. Y lo siguen siendo ahora.

 

Aquí, en Zaragoza, el libro tiene el valor añadido de las referencias locales. Así, por ejemplo, en Las cinco internas, el autor, muy pequeño, está mediopensionista en un colegio de monjas. Y dice:

Encontré un rincón muy escondido en una especie de gruta, bajo una Virgen de Lourdes.

Y más adelante:

Vi que las uvas del jardín empezaban a dorarse y alguien me dijo que era el verano que venía.”Las uvas del jardín”. Esa fue mi otra tentación. Las uvas del jardín no eran una colección de viñas. Era una simple parra con cuatro o cinco racimos que la internas cuidaban…

Reconocí ese colegio. Tengo dos tías monjas carmelitas y en verano venían de vacaciones al colegio de León XIII e íbamos a verlas de visita. Nos recibían en el recreo del colegio y, si había suerte, nos habrían la huerta para pasear por ella. Recuerdo perfectamente la cueva con la Virgen, solo que no estaba en un rincón si no presidiendo el recreo, y la parra o parras, creo que con muchísimos más racimos de los que dice Arellano. Pero habían pasado unos cuantos años…

Pero, acaba el relato:

Cuando se marchó desenterré el tesoro y fui tirando los cacharritos a la vía del tren, aquel profundo abismo que bordeaba el jardín.

Entonces, no podía ser el colegio de las carmelitas, porque ni por León XIII, ni por Madre Vedruna, ni por San Vicente mártir, ni por María Lostal ha pasado nunca el tren. ¿Entonces? ¿Es que todos los colegios de monjas son iguales? ¿O era cosa de la época?

Se lo comenté a mi madre y me dio la solución:

–¡A las vías del tren, claro, cuando el colegio de las carmelitas estaba en Sagasta! Por lo que ahora es la avenida de Goya pasaba la vía del tren descubierta.

–Eso lo recuerdo perfectamente pero, ¿cuándo cambió el colegio de sitio?

–Después de la Guerra. Eras más acogedor el colegio viejo que el de ahora. Mucho más. Lo que no recuerdo es lo de la cueva.

 

Y hablando de mi madre, en el libro hay otra frase que ella podría corroborar por experiencia propia:

El viento zaragozano, cuando es un poco fuerte, tira a las viejas por la calle.

 

En este librito también encontrarán La Nicanora, el Tubo, La sala Libros, ya lo he dicho, el Parque, la ermita de Santa Bárbara, el Rosario de Cristal…

En fin, que yo que ustedes, lo compraba ahora mismo y lo leía esta tarde. 

 

 

 

 

Blancanieves

Blancanieves

El próximo 18 de abril, a las 19,00 h., inauguro exposición de mi Blancanieves en el Palacio de los Morlanes, Plaza de San Carlos, 4, en Zaragoza.

 

Estas son algunas de las respuestas que he recibido a la invitación:

A/ Mmmm....Blancanieves jugando con Peter Pan a la luz de una linterna....

¡No me la pierdo!

B/ ¡Toma ya!

C/ ¿Has cambiado de domicilio, Cano?
Me han devuelto un paquete con los libros de tu suscripción…

D/ ¡¡¿Ahora que se van la nieves te empeñas tú en traer más nieve?!! ¿Te has inspirado en este invierno? ¿Crecerá más el Ebro con tu expo?
Lo que sé y por el motivo que sea, será bueno. No lo dudo. ¿Acaso soy yo quién para dudar de Cano? Pues, no. 
Allí estaré.

E/ A no dudar será grande,
artísticamente hablando,
esa curiosa invención:
la Blancanieves de Cano.
Así pues, querido amigo,
al que llaman el Palacio
que fuera de los Morlanes
en ese día de este año
que es el dieciocho de abril
sin excusa alguna vamos.
Y, a las siete de la tarde,
te damos un fuerte un abrazo

Mayusta

 F/ Pues se lo agradezco en el alma.

G/ ¿Habrá caviar? Sepa usted que por menos no me muevo.

H/ Je suis absente. Je prendrai connaissance de vos messages jeudi 11 avril

 I/ ¡Enhorabuena! Apuntado en la agenda. Si estoy vivo voy. Haré todo lo posible para ir: es una buena razón para seguir vivo.

J/ ¿Me dejas colgarlo en facebook?

 

 


Martínez de Pisón según Luis Alegre

Martínez de Pisón según Luis Alegre

Ignacio contagió a sus hijos su fervor friki por el Real Zaragoza, un irrompible cordón umbilical sentimental con sus raíces, que, por cierto, no tiene que ver con el fútbol: a Ignacio no le gusta el fútbol, más allá de ir con sus hijos, mis sobrinos y los hijos de los amigos a jugar alguna pachanga en los parques de Zaragoza. Pues, bien, antes, cada vez que jugaba el Zaragoza, seguía este rito: él y sus hijos Eduardo y Diego se ponían la bufanda del equipo, se sentaban en el sofá todo emocionados y ponían en la radio el Carrusel Deportivo mientras miraban fijamente la pantalla de la tele, en la que un canal de pago emitía el partido. Pero como no estaban abonados a ese canal, en la tele solo veían ¡¡¡la nieve!!! 

 

 

 

Luis Alegre. La noche que llegué a El Ángel Azul. En el número 105-106 de la revista Turia.

Definición

Definición

Me cruzo con José Ramón Marcuello en un paso de cebra y nos saludamos. Cuando cada uno sigue su camino, oigo decir a un señor:

–Ese es que el que va con las palabras por los pueblos.

 

 

¡Ah, estos alemanes cuántos sinsabores nos han costado! Esterilizar, hacer vanos todos los esfuerzos, ha sido siempre la obra de los alemanes: la Reforma; Leibniz; Kant y lo que se llama la filosofía alemana; las guerras de libertad contra Napoleón I; el flamante imperio alemán; cada vez un en vano para alguna cosa que iba a realizarse, para alguna cosa irreparable. Confieso que los alemanes son mis enemigos; desprecio en ellos todas las bajezas de ideas y de valores, todas las cobardías frente a la probidad de cada sí y de cada uno. De mil años a esta parte, han embastecido y han embrollado todo aquello en que han puesto la mano, y tienen sobre la conciencia todas las transacciones de que está enferma Europa.

 

 

Friedrich Nietzsche. El anticristo (1893)

Maestros del caos

Maestros del caos

Visitamos la Exposición Maestros del caos en CaixaForum, Madrid. Es espectacular. Sin embargo, echo a faltar alguna reliquia, algún ex-voto.

 

 

 

La fotografía es de un escaparate que vimos camino de la exposición.

El segurata de la Casa Encendida

El segurata de la Casa Encendida

Al llegar a la Casa Encendida, el segurata nos ve titubear y nos pregunta:

–¿Qué van a ver?

–La exposición de Ohelen.

–¿No quieren ver también las otras dos? Les aseguro que son muy interesantes.

–Bueno, claro, podemos ver las otras...

–Pues, miren, suban por aquí, en primer lugar y verán dos salas, los espacios B y C con obras de Albert Ohelen, que verán enseguida, y después pasen por aquí al espacio A en el que sigue la exposición. Ya les digo, la verán enseguida. Después bajen a los espacios D y E donde verán la exposición Generación 2013, con propuestas de artistas jóvenes, que ya verán como es muy interesante, vale la pena, se lo aseguro. Y después cojan el ascensor y suban a la terraza... ¿conocen la terraza?

–No, no hemos subido nunca.

–¡Ah, pues vale la pena conocerla! Suban y, una vez arriba, hay un torreón con un pivote de circulación amarillo señalizando la puerta de entrada, donde podrán ver una exposición de fotografía sobre los desastres urbanísticos. Está muy bien, ya verán. Muy interesante.

–Pues, muchas gracias.

–No hay de qué.

Cuando estamos en el espacio E, aparece de nuevo y nos dice:

–Si les interesa, no duden en pedir el catálogo en la entrada, que es gratuito y está muy bien.

–Muchas gracias.

–No hay de qué. 

 

 

 

En la imagen, la obra Penta Pack (250 kg. de pintura acrílica sujetos por gomas elásticas) de Guillermo Mora.

El maestro del Prado

El maestro del Prado

Un amigo me regaló "El maestro del Prado", el último libro de Javier Sierra y me lo he leído. Nunca se me había ocurrido leer nada suyo.

El protagonista de la novela es el propio autor, veinteañero, que en 1990, de la mano de un extraño guía, descubre los secretos de las pinturas del Museo del Prado. De las pinturas renacentistas, mayormente.

Así nos enteramos del argumento de los cuatro cuadros que pintó Boticelli bajo el título "Nastagio degli Onesti", como si semejante historia fuera una novedad. O de que, según algunas lecturas de san Lucas y san Mateo, nacieron dos Jesús que terminaron siendo uno, como demuestran tantos cuadros de Rafael o del propio Leonardo. O de que Juan de Juanes pintaba el Grial que se conserva en la catedral de Valencia. O de que en "El triunfo de la muerte" de Brueghel, aparecen cuatro esqueletos correspondientes a cuatro letras del "Alfabeto de la muerte" de Holbein. O de que el Greco pintaba las visiones de don Alonso de Orozco.

¿A dónde vamos a parar con todo esto? A ninguna parte.

Si de verdad quieren saber de qué va la pintura renacentista y su relación con el neoplatonismo, es mejor que lean un ensayo de Erwin Panofsky titulado "Idea". Resulta mucho más apasionante y misterioso.

 

 

Desmentidos

Desmentidos

Esta mañana, en los "Encuentrazos" de las Escuelas de Arte y Diseño, me ha tocado presentar a Alberto Aragón y Víctor Meneses, que venían a hablar de su multipremiado trabajo infográfico en Heraldo de Aragón.

He aclarado que el que Heraldo de Aragón sea el periódico decano de la prensa aragonesa, no quiere decir que sea mío. Alberto ha apostillado que suyo, tampoco.

 

 

 

La ilustración es de Alberto Aragón y la he cogido del blog de Antón Castro.

Espectadores I

Espectadores I

(En el concierto) los hombres están sentados inmóviles como si consiguieran no oír nada. Está claro que en este caso fue necesaria una educación prolongada y artificial para el estancamiento, a cuyos resultados ya nos hemos acostumbrado. Porque visto con frialdad hay pocos fenómenos en nuestra vida cultural que sean tan sorprendentes como un público de concierto.

..........................................................................................

 A pesar de todo, en nuestros conciertos se ha conservado una pequeña cantidad de descarga física. El aplauso se brinda en gratitud a los intérpretes; se trata del intercambio de un caótico ruido breve por otro bien organizado, prolongado.

 

 

 

Elías Canetti. Masa y poder. Muchnik Editores.

Espectadores II

Espectadores II

Hacia afuera, contra la ciudad, la Arena ofrece una muralla inanimada. Hacia adentro levanta una muralla de hombres. Todos los presentes dan la espalda a la ciudad. Se han desprendido del orden de la ciudad, de sus paredes, de sus calles. Durante la duración de su estancia en la Arena no les importa lo que sucede en la ciudad. Dejan allí la vida de sus relaciones, de sus reglas, de sus usos y costumbres. Su estar juntos en gran número está garantizado por determinado tiempo, su excitación les ha sido prometida, pero bajo una condición muy especial: la masa debe descargar hacia adentro.

 

 

 

Elías Canetti. Masa y Poder. Muchnik Editores.

Ir al grano

Ir al grano

Releo después de muchos años Masa y Poder, de Elías Canetti, publicado por Muchnik Editores, que empieza así:

Nada teme más el hombre que ser tocado por lo desconocido. Desea saber quién es el que le agarra; le quiere reconocer o, al menos, poder clasificar. El hombre elude siempre el contacto con lo extraño. De noche o a oscuras, el terror ante un contacto inesperado puede llegar a convertirse en pánico.

 

 

Coincidencias

Coincidencias

Con Zaragoza tomada por los recreacionistas históricos, leo en Comunismo hermenéutico, de Gianni Vattimo y Santiago Zabala:

Como Mike Davis explicó en Planeta de ciudades miseria, la doctrina de combate del Pentágono "está siendo remodelada con el fin de apoyar una guerra mundial de baja intensidad de duración ilimitada contra segmentos criminalizados de los pobres de las ciudades". 

Leo, en el mismo libro, esta cita de Nikolas Kozloff, sobre el fallido golpe de estado de 2002 en Venezuela: 

El retorno de Chávez supuso un revés doloroso para Washington y permitió al presidente venezolano consolidar su posición sobre la petrolera estatal.

A continuación me entero de la muerte de Chávez y de la sospecha de que haya sido un asesinato.

 

 

Siglo XIX / siglo XXI

Leo en "El semanal" un artículo de Juan Manuel de Prada sobre sus días de corresponsal en Roma, a la muerte de Juan Pablo II. Les copio dos párrafos:

Hacía una mañana premonitoria de la lluvia, y sobre el ataúd que guardaba los restos de aquel doliente titán de la fe reposaba un Evangelio abierto cuyas hojas el viento empezó a fustigar, traspapelando las citas.

Y más adelante:

Y en aquellas semanas las metáforas me brotaban ligeras como gacelas, desveladas como luciérnagas, incandescentes y cándidas como un amor de adolescencia.

Y después, leyendo el artículo de Alberto Serrano Dolader, en el Heraldo, descubro esta cita de Gustavo Adolfo Bécquer:

Yo vengo de vagar por la llanura, y como la abeja que vuelve a la colmena con su botín de perfumadas mieles, traigo suspiros de mujer, plegarias de niño, palabras de casto amor y aromas de nardos y azucenas silvestres.

Qué mañana.

 

 

Dorothy Parker

Dorothy Parker

Me encanta el dry martini,

pero como máximo uno o dos.

Al tercero estoy bajo la mesa,

al cuarto, bajo el anfitrión.

 

 

 

Citado por Paul Jonhson en Humoristas (Ático de los libros)

Charles Chaplin

Charles Chaplin

Se extraña Paul Jonhson de que Chaplin tuviera problemas con el cine sonoro, cuando en la vida privada tenía tanto talento para imitar voces.

Esta es una lista de alguno de los sketch que gustaba hacer para sus invitados:

–Dos chinos conversando a toda velocidad (sin saber chino).

–Gruñir como un esquimal (mientras engullía velas y jabón).

–Hablar como un congolés (no dice nada de si sabía o no sabía este idioma).

–Hablar como un caníbal del Pacífico, con referencias a la Haute Cuisine o la Guía Michelin.

–Conferencia sobre: "Algunas dudas sobre el origen de las especies".

–Conferencia: "Las ventajas del control de la natalidad", imitando a Emmeline Pankhurst.

–Conferencia: "Algunos beneficios del New Deal", imitando a Eleanor Roosevelt.

–Imitación de Truman Capote desayunando en Tiffany’s.

–Imitación del general Eisenhower jugando al golf y perorando sobre Oriente Medio.

–Imitación de Schopenhauer hablando de filosofía en alto alemán.

–Imitación de Gary Cooper pensando (gag mudo).

–Imitación de Clark Gable sacándose la dentadura postiza.