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artistas invitados

El terror

El terror

En la posmodernidad la originalidad no es valorada y nadie piensa que exista: ni siquiera en el sentido de Fromm, que sostiene que una idea o una imagen es original cuando se origina en el curso existencial de la experiencia de uno. Es decir, cuando es original para la existencia de uno y ayuda a uno a darse cuenta de la originalidad de su existencia. No creer en la originalidad es no creer en la creatividad. Es realmente perder la fe en algo que uno ya no tiene, si es que alguna vez lo ha tenido. En una palabra, esta falta de creencia, que implica la elevación de la copia no original por encima de lo originalmente creado –la reproducción secundaria por encima de la creatividad primal, lo conscientemente mecánico por encima de la expresión de lo inconsciente (la reproducción mecánica considerada como expresión social)–, es la expresión consciente del artista de su miedo inconsciente a que no sea lo bastante creativo para ser original. Esto significa que su arte es un excremento: que es literalmente "una pérdida de tiempo hacer arte. Tal ansiedad –una especie de ansiedad aniquilativa– señala la bancarrota de la imaginación creativa. Hanna Segal deja la cuestión clara cuando habla del "constante terror (del artista) a que (su) producto se revele como mierda", de su narcisista miedo a que "el producto artístico se despliegue como heces autocreadas" y, en cuanto tal, carezca de vida.

 

 

 

Donald Kuspit. El fin del arte. Akal. En la imagen, Hanna Segal.

Javier Tomeo

Javier Tomeo

En la presentación de los cuentos completos de Javier Tomeo en Páginas de Espuma, el autor ha dicho:

Es más difícil el retrato que la caricatura.

Supongo que hablaba de literatura. En pintura creo que es al revés.

 

 

José Miguel Larraz en el Club Náutico

José Miguel Larraz en el Club Náutico

No se pierdan esta sugerente visión del cementerio.

Al hilo de la exposición, recordé esta anécdota que cuenta Simon Leys y que quiero dedicar a José Miguel Larraz:

En el momento de expirar, el truculento Brendan Behan tuvo aún el gesto de darle las gracias a la monja que le refrescaba la frente: "¡Gracias, hermana, ojalá que sus hijos lleguen a obispos!"

 

 

 

Simon Leys. La felicidad de los pececillos. Acantilado.

Saul Steinberg

Saul Steinberg

Me dice un amable comunicante que no sabe quién es Steinberg.

Querido amigo: Steinberg es un dibujante que seguro que le gusta y que, entre otras cosas, dijo esto:

La gente que ve un dibujo en The New Yorker piensa automáticamente que es chistoso porque es una caricatura. Si lo ve en un museo, piensa que es artístico; y si lo encuentra en una galleta de la suerte, piensa que es una predicción.

 

 

 

El eterno retorno

El eterno retorno

Viñeta de Lorenzo Goñi, publicada en marzo de 1937 en "L'Esquella de la Torratxa".

Información encontrada en lavanguardia.com

 

 

Bacon según Steinberg

Bacon según Steinberg

La pintura de Fr. Bacon no aguanta. Me impresionó al principio, pero ahora comprendo que es sólo Grand Guignol. Ahora miro sus telas como escaparates de una tienda de moda (con los colores del decorador) y en el centro está el chantaje: ¿100 kg de tripa? Impresiona, y por un momento uno cree sentir una emoción artística. Pero es una estafa como tantas. Lo que dice es modesto, denunciando otras estafas evidentes. Al final lo que continúa siendo odioso en los homosex. es el infantilismo.

 

 

 

Saul Steinberg. Cartas. Media Vaca.

Lo mejor de América

Lo mejor de América

Fastidiosas celebraciones por la estatua de la Libertad. Hasta ahora he evitado participar en este fraude. Incluso he rechazado una medalla como emigrante de mérito. Sólo dejaré publicar en el NY Times un dibujo de majorettes de 1951, que me parecen una de las mejores cosas de América (las majorettes).

 

 

 

Saul Steinberg. Cartas. Media Vaca.

Las tres palabras más extrañas

Las tres palabras más extrañas

Cuando pronuncio la palabra Futuro,

la primera sílaba pertenece ya al pasado.

 

Cuando pronuncio la palabra Silencio,

lo destruyo.

 

Cuando pronuncio la palabra Nada,

creo algo que no cabe en ninguna no-existencia.

 

 

 

Wislawa Szymborska. Instante. Ediciones Igitur.

Rectificación a la entrada siguiente

Rectificación a la entrada siguiente

Los editores de Media Vaca, muy amablemente, me dan permiso para seguir citando a Saul Steinberg. Celebrémoslo con esta entrada de 1952:

 

He estado unos días en Palm Beach, en Florida, que es el sitio de los auténticos ricos, una cosa espantosamente fea, estúpida y vulgar. He estado allí para hacer dibujos, pero dibujar cosas feas te produce malestar, como la pornografía.

 

 

 

Saul Steinberg. Cartas. Media Vaca.

La pintura mural

La pintura mural

La lástima es que estas cosas no me dan placer; desde que está hecho el primer dibujo hasta que el mural está terminado pasa demasiado tiempo para que el dibujo original me siga gustando. Querría cambiarlo todo, pero es demasiado complicado –allí, en el último momento– y entonces dices, al diablo, acabémoslo como está, desembaracémonos de él, como si fueran paperas o alguna otra enfermedad.

 

 

 

Saul Steinberg. Cartas. Madia Vaca

Nota: Es la última cita que hago de este libro genial. No quiero que los editores de Media Vaca me retiren su amistad por abuso de confianza.

Dibujo infantil

Dibujo infantil

He estado en Pittsburgh durante un par de días para premiar pinturas de niños. Todos los años dan premios de dibujo y pintura a niños de las escuelas en el Carnegie Institute de Pttsburgh (es un concurso nacional) y he estado de jurado. Un desatino, 6.000 pinturas. He dado el premio a un niño que ha pintado muy bien la decapitación de una vieja.

 

 

Saul Steinberg. Cartas. Madia Vaca

A propósito...

A propósito...

He visto la película Città apertta (Roma, cidad abierta). La he visto en un pase privado en el Museo de Arte Moderno (Nueva York) en versión italiana. Es una gran película, y es una sorpresa ver una película italiana donde la gente actúa con tanta espontaneidad. Es una prueba de que la desaparición del fascismo sienta bien al arte.

 

 

Saul Steinberg. Cartas. Madia Vaca.

El humor según Steinberg

El humor según Steinberg

Yo he pensado siempre, también, que para expresar determinadas cosas las debía transformar en bromas, en juegos de palabras o, en cualquier caso, en extrañezas: lo que llamamos humor. Vestir la realidad para que sea "perdonada". Entiendo que no me explico bien, pero esta me parece la verdadera esencia del humor. ¿Perdonada por quién, entonces? Por quien te pueda considerar presuntuoso si ciertas cosas las dices de manera directa. Tú mismo debes ser perdonado y aceptado por ti mismo.

 

 

 

Saul Steinberg. Reflejos y sombras. Media Vaca.

Dedicado a mis alumnos

Dedicado a mis alumnos

Durante aquel viaje entendí lo difícil que es hacer un dibujo del natural, lo importante que es entender la naturaleza, la verdad de la realidad. Entender la verdad del objeto del dibujo –hombre, arquitectura o paisaje– es algo complejo, porque no es una verdad visible, una verdad superficial. Y requiere un gran esfuerzo, un compromiso que a veces, por pereza, se intenta evitar (es más fácil inventar). Hay que ser capaz de establecer una complicidad con el objeto que se dibuja hasta llegar a un conocimiento profundo del mismo. No se dibuja bien si se miente. Y al revés: si en un dibujo del natural se ha dicho la verdad, el dibujo se convierte automáticamente en un buen dibujo. Otra dificultad del dibujo del natural es que nos obliga a encontrar respuestas a preguntas que nunca nos habíamos planteado. Lo que se logra trabajando en el estudio es a menudo una respuesta a preguntas que ya se conocen.

 

 

 

Saul Steinberg/Aldo Buzzi. Reflejos y sombras. Media Vaca.

Contra el Romanticismo

Contra el Romanticismo

¡Un enamorado comprueba la belleza de Dios en la faz del sol, pero un imbécil encuentra emoción artística en el reflejo de la luna sobre el agua!

 

 

Rumi. 150 cuentos sufíes. Paidós Orientalia.

Ideas para tiempos de crisis

Ideas para tiempos de crisis

...en el año de mill e quinientos y sesenta y seis, siendo... mes de mayo, entre la una y las dos del día, comenzó a temblar de tal arte la tierra, que levantaba las casas y paredes y aun tejados, y cayeron en el suelo muchas dellas, y otras quedaron sin tejas, acostadas a un lado, que pensamos que la tierra se abría para nos sorber, y puesto que todos salimos al campo, no estábamos seguros, ni tampoco osábamos dormir dentro de nuestras casas, que en el campo, y en los patios, y en la plaza desta ciudad hacíamos nuestros ranchos. Y porque destos recios tamblores hay mucho que decir, que duraron nueve días, y toda esta ciudad, juntamente con la clerecía y y religiosos y todas las señoras con grandes procesiones, disciplinándonos todos los más demandando a Dios misericordia, y se entendieron en paces y amistades y otras santas y pías obras, y fue cosa de admiración ver cómo cuando íbamos en aquestas santas procesiones, dando gemidos y llorando, corriendo sangre de las espaldas, no podíamos ir adelante ni tenernos en pies, porque como era a media noche, caían casas de tejados, con el gran ruido que la tierra hacía cuando temblaba y las tapias que venían sobre nosotros, y aunque ébamos por la mitad de la calle, temimos que era venido el fin de nuestros días, e con oraciones y contritas confesiones y penitencias, que en todo esto hacíamos, quiso Dios que echásemos suertes a muchos santos, y entre ellos a señor Sant Sebastián, para que abogase a Dios nuestro señor misericordia, que cayó la suerte por nuestro abogado al bienaventurado mártir Sant Sebastián, y desde en esto comenzó a aflojar el recio temblor, y prometimos ir cada año en procesión a una iglesia que hecimos en el campo de señor Sant Sebastián y celebrar su fiesta, víspera y día.

 

 

 

Bernal Díaz del Castillo. Historia verdadera de la conquista de la Nueva España (II). Biblioteca de la Historia.

Ideas para tiempos de crisis

Ideas para tiempos de crisis

... pues viendo el Figueroa questaba herido y manco de un brazo, y no se atrevía a entrar en las sierras de los minges, que eran muy altas y malas de conquistar, y los soldados que traía no sabían conquistar aquellas tierras, acordó de andarse a desenterrar sepolturas de los enterramientos de los caciques de aquellas provincias, porque en ellas halló cantidad de joyas de oro con que antiguamente tenían por costumbre de enterrar los principales de aquellos pueblos, y diose tal maña, que sacó dellas sobre cinco mil pesos de oro...

 

 

 

Bernal Díaz del Castillo. Historia verdadera de la conquista de la Nueva España (II). Biblioteca de la Historia.

Ideas para tiempos de crisis

Ideas para tiempos de crisis

Y el Marcos de Aguilar dijo que no saldría poco ni mucho de lo que Luis Ponce mandó en su testamento, y que solo había de gobernar, y que si querían poner otro gobernador por fuerza, que no hacían lo que su majestad mandaba; y demás desto que dijo Marcos de Aguilar, Cortés temió, si otra cosa se hiciese, por más palabras que le decían los procuradores de las ciudades y villas de la Nueva España que procurase de gobernar y que ellos atraerían con buenas palabras al Marcos de Aguilar para ello, pues questaba claro questaba muy doliente y era servicio de Dios y de su Majestad; y por más que le decían a Cortés, nunca quiso tocar más en aquella tecla, sino quel viejo Aguilar solo gobernase, y aunque estaba tan doliente y ético que le daba de mamar una mujer de Castilla, y tenía unas cabras que también bebía leche dellas, y en aquella sazón se le murió un hijo que traía consigo de modorra, según y de la manera que murió Luis Ponce.

 

 

 

 

Bernal Díaz del Castillo. Historia verdadera de la conquista de la Nueva España (II). Biblioteca de la Historia.

Igual que ahora

Igual que ahora

Un monarca cruel e ignorante que había oído de los poderes de Narusdín, le dijo:

-Si no pruebas que eres un místico, te mandaré colgar.

Rápidamente, Nasrudín contestó:

-Veo cosas extrañas: un ave dorada en el cielo y demonios bajo la tierra.

-¿Cómo puedes ver a través de objetos sólidos y ver a tanta distancia en el cielo?

-Todo lo que se necesita es miedo -contestó el Mulá.

 

 

 

Idries Shah. Las hazañas del incomparable Mulá Nasrudín. Paidós Orientalia.

Ideas para tiempos de crisis

Ideas para tiempos de crisis

Y ansí como llegué con el maíz y bastimentos a la puente, y como era de noche, cargan todos los soldados dello y lo tomaron todo, que no dejaron a Cortés ni a ningún capitán cosa ninguna, con dar voces: "Dejallo, ques para el capitán Costés". Y ansimismo su mayordomo Carranza, que ansí se llamaba, y el despensero Guinea daban voces y se abrazaban al maíz, y decían que les dejasen siquiera una carga. Y como era de noche, decíanle los soldados: "Buenos puercos habéis comido vos y Cortés", y no curaban de cosa que les decían, sino que todo se lo apañaban. Pues desque Cortés supo cómo se lo habían tomado y no le dejaron cosa ninguna, renegaba de impaciencia y pateaba; y estaba tan enojado, que decía que quería hacer pesquisas quién se lo tomó y dijeron lo de los puercos, y desque vio y consideró quel enojo era por demás y dar voces en desierto, me mandó llamar a mí y muy enojado me dijo que cómo puse tal cobro en el bastimento. Yo le dije que procurara su merced enviar adelante guardas para ello, y aunquél en persona estuviera guardándolo, se lo tomaran, porque le guarde Dios del hambre, que no tiene ley. Y desque vio que no había remedio ninguno e que tenía mucha nescesidad, me halagó con palabras melosas, estando delante el capitán Gonzalo de Sandoval, y me dijo: "¡Oh señor y hermano Bernal Díaz del Castillo, por amor de mí que si dejaste algo escondido en el camino, que partáis conmigo, que bien creído tengo de vuestra buena diligencia que traeríades para vos y para vuestro amigo Sandoval!" Y desque vi sus palabras, y de la manera que lo dijo, hube mancilla dél.

 

 

 

Bernal Díaz del Castillo. Historia verdadera de la conquista de la Nueva España. Biblioteca de la Historia