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de profesión incierta

ocurrencio

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A propósito de lo que digo en la siguiente entrada:

"El Observatorio Antidifamación Religiosa ha solicitado a RTVE que retire el séptimo capítulo de la serie Plutón BRB Nero, por ofender los sentimientos de los católicos. También le recomendó que deje de emitir la serie."

Los obispos siguen escandalizándose o aparentando que se escandalizan por todo. "Si tu ojo te escandaliza, arráncatelo".

 

La foto y la noticia aparecen hoy en Público.

 

ocurrencio

ocurrencio

En estos tiempos, las provocaciones en el arte son como los trampantojos: Admira la capacidad del artista para crear una ilusión que, en realidad, no engaña a nadie. 

 

Ganó Obama

Ganó Obama

Cómo pasa el tiempo. A estas alturas, parece una noticia muy vieja.

 

Insectos

Insectos

Ayer se inauguró, en el Centro Joaquín Roncal, la exposición "Un mundo oculto". Según los responsables del Centro, hay expuestos 18.000 insectos. Está muy bien.

Esta polilla la encontramos hace un año, un poco atontolinada, en la Plaza Mayor de Montalbán. No creo que forme parte de la exposición. 

 

No es lo mismo un Roto que un descosido

No es lo mismo un Roto que un descosido

 

Este dibujo aparece hoy en El País.

El texto lo escribí para presentar una exposición de El Roto en el Museo del Grabado de Fuendetodos. Aún mandaba Aznar.

 

El Roto, ya lo sabrán ustedes, es un personaje del Quijote, un noble caballero que, víctima de “la fraude y el engaño”, pierde el juicio, se aparta de la sociedad, vive bucólicamente asilvestrado por el monte y, sólo cuando recuerda sus desgracias, arremete con “puñadas y coces” a quienes se le cruzan en el camino.

Andrés Rábago, El Roto, que antes fue Ops y Jonás, sabe elegir muy bien sus motes.

 

Según Sender, los niños no deberían leer el Quijote, como hizo él, porque es un libro demasiado cruel y pesimista para poder encontrarle alguna gracia a esos años. Por otra parte, para Borges, la crueldad, el pesimismo o el humor del Quijote degeneran en simple retórica en los textos de Gracián. Aparte de que sea una opinión que no comparten muchos sabios, en el Criticón gracianesco sí que están ya los monstruos que pueblan los Caprichos y los Disparates de Goya. En Goya sigue estando la crueldad, el pesimismo y el humor pero en el novedoso formato de viñeta que, como nos demuestra El Roto cada día, sigue conservando toda su eficacia. En las viñetas de El Roto sigue viva la crueldad, el pesimismo y el humor –la lucidez, en suma– que hemos rastreado someramente por algunas cumbres de la cultura española, arrimando el ascua a la sardina aragonesa y aprovechando centenarios y celebraciones.

 

Creo recordar que Sender, en sus preocupaciones por la infancia, consideraba especialmente cruel el trato que los Duques dispensan al loco de don Quijote y al simple de Sancho. Es el mismo trato que reciben los locos y los simples contemporáneos en tantos y tantos programas televisivos, por ejemplo.

Si los niños (o el niño Sender) sufrían tanto al leer el Quijote (ahora ya no creo que lo lea ninguno), es porque eran incapaces de diferenciar el humor de los Duques del humor de Cervantes. Y, para entender lo que cuenta Cervantes, hay que distinguirlos. Ahora que, según dicen, ya no existen las ideologías, es conveniente saber de quién se ríe cada uno: si de los señores Duques, como Cervantes, o de los locos y los simples, como los Duques. Muchos se ríen de los simples de puro simples que son; pero otros lo hacen para evitar reirse de los Duques, que siempre es más peligroso. A los que aún se ríen de los Duques (a estas alturas, El Roto y pocos más) se les pretende descalificar tildándoles de moralistas.

Si los que se ríen de los Duques son unos moralistas, los que se ríen de los locos y de los simples, a mi modo de ver, no tienen nombre. Aunque podría dar unos cuantos.

Quizás peque de optimista, pero creo que El Roto es de los que ríe el último, que es la mejor forma de reir, según se ha dicho siempre. Tras la ensordecedora algarabía marciana de tanto botarate riéndose de absurdas naderías, queda la enmienda a la totalidad de El Roto que al grito de “¡España va bien!”, responde somarda “¡Ya lo creo señor España!”

 

 

Un hombre y una mujer

– ¿Se ha muerto Ramón?

– Sí, hace tres días.

– ¿Y cómo se ha muerto?

– De perfil, como el Camborio.

 

El paro

El paro

 

 

Bandera blanca

Bandera blanca

Pintura de Jasper Johns.

 

Elecciones USA

Elecciones USA

Gervasio Sánchez

Gervasio Sánchez

En principio estaban los piratas, sus patas de palo, sus garfios. Admirábamos y temíamos a los piratas por la misma razón: por su salvajismo. De esa forma, las prótesis se convirtieron en atributo de los verdugos. Por otra parte, los niños dibujantes (y todos lo son) odian la simetría que es una cosa muy antipática. Los piratas resultaban simpáticos porque no eran simétricos. Aunque su bandera, con la calavera y las tibias cruzadas, sí. Como suelen serlo todos los símbolos del poder.

 

También estaba mi tío Joaquín, que venía de Melilla para pasar las fiestas del Pilar, y ningún año se traía el brazo ortopédico. Decía mi padre que lo tenía encima de la cama porque le molestaba. Y que no debíamos mirarle el brazo que le faltaba porque, además de un incongruencia, era una falta de educación. El tío Joaquín había perdido el brazo en la guerra pero, sin embargo, era un tío muy divertido. Siempre lo recuerdo sentado a la mesa, quizás porque eructaba al modo magrebí para hacer rabiar a mi madre, pero no recuerdo como comía. ¿Cómo se comía el bistec? Pero, ¿comíamos bistec en mi casa?

 

También estaba, claro, la Venus de Milo.

Y los chistes políticamente incorrectos de Manolo Summer, aquellas barbaridades que hoy ya no nos atrevemos ni a pensar.

Más tarde llegó el señor del carrito de Los Olvidados, el hombre gusano de La Parada de los Monstruos… No recuerdo como comía mi tío pero recuerdo como se encendía un cigarro aquel hombre sin piernas ni brazos.

A la Venus de Milo le faltan los dos brazos. Lo que para una persona sería un inconveniente (o una putada), para una estatua es una ventaja porque la armonía está en la simetría.

 

Primero fue John Silver, el Largo, el pirata de la Isla del Tesoro, con su pata de palo.

Después, el pobre Johnny, que, por coger su fusil, yacía a oscuras, encerrado en una habitación sin brazos ni cara ni piernas. Parece que siempre vamos a peor.

 

Gervasio es el maleducado que señala en lugar de volver la cabeza para otro lado. Eso es Gervasio.

Un testigo.

 

Y un artista. Joseph Beuys, el artista que quiso volver a ser chamán, recomendaba a los jóvenes artistas: Enseña tus heridas.

Es lo que hace Gervasio tomando las palabras del maestro al pie de la letra. Siempre que pensemos que las heridas de los otros son nuestras propias heridas, claro.

En el arte, el cómo lo es todo. No es lo mismo mostrar las heridas con la dignidad de los modelos de Gervasio que mostrar los muñones en medio de la plaza para vivir de ellos. Aunque hay artistas que lo hacen. Algunos críticos les han tildado de exhibicionistas masoquistas.

 

Más simetrías. Si las heridas de Sokheurm, Sofía, Adis y Manuel son nuestras propias heridas, los fabricantes de minas también somos nosotros. O nuestros vecinos, o nuestra familia, pa’l caso, de Tauste.

Mi tío Joaquín ya murió. Pero mi primo Javier, no. Mi primo Javier era un niño muy inteligente y estudioso. Era el primero de la clase. Se hizo ingeniero y en seguida encontró trabajo en una empresa textil del País Vasco. Cuando la empresa empezó a tener problemas económicos, se acogió a cierto tipo de reconversión industrial y en un plis plas pasó de los tejidos a las armas. Y hay que vivir, me dijo mi primo…

 

El libro de Gervasio empieza con fotografías de las minas y termina con fotografías de las prótesis. Dando otra vuelta de tuerca a la simetría, me imagino otro libro de Gervasio en el que aparecieran retratadas las víctimas, las minas y los fabricantes, en este orden. Aunque estos son ahora, los que, como Johnny, se esconden en una habitación oscura para que no les vea nadie. ¿Señalar sigue siendo de mala educación?

 

La travesía central

La travesía central

Cuatro mujeres

No oído.

En el autobús de Ainzón, esperamos a punto de partir. En el autobús de al lado, una mujer habla por señas con otra que se queda. Repite insistentemente "cinco" con los dedos de la mano derecha muy extendidos.

De pronto, una madre y una hija que van sentadas junto a mí, empiezan a hablar en el lenguaje de los sordomudos. La madre repite insistentemente "dos" o la "uve" de la victoria, no sé.

 

Exiliadico I

Exiliadico I

 

Si es cierto, como dijo el otro, que la patria del hombre es su infancia, yo soy un exiliado sin haberme movido de la ciudad.

–“¡Mira éste, como todos!”, apostilla el agudo lector.

Cierto, cierto, pero algunos, al menos, conservan el escenario de sus juegos, el territorio patrio, las señas de identidad, algo... No es mi caso.

 

Fui un niño que vivía en una casa modernista, con bazar de juguetes y todo, que derribaron en cuanto me hice mayor.

Estudié en el colegio de la Consolación y en el de los Hermanos Maristas. Los curas y las monjas vendieron sus respectivos edificios. Ahora son oficinas. El arzobispo vendió o regaló al Opus la iglesia de nuestra parroquia, derribó la de San Juan y San Pedro, cuya torre mudéjar se asomaba a la ventana de mi clase, y cerró La Seo.

Pues que sus puertas me cierra, de mis pasos en la Tierra, responda el clero, no yo.

 

Fui un niño que jugaba en los jardines de la Plaza del Pilar y paseaba el andén central del Paseo Independencia. Que se bañaba en los tres ríos, siguiendo las doctrinas de Heráclito, que hacía excursiones al soto de Doña Sancha, justo por donde pasa la autopista de Barcelona, y a los pinares de Valdegurriana, justo por donde pasa el cuarto cinturón.

Hasta hace poco pensaba que siempre me quedaría el laberinto de las Canteras por estar ubicado en el desierto. Volvía a equivocarme: ahora es un “vertedero controlado” y ha desaparecido bajo la enrona.

Ha desaparecido también el estudio de Rabadán, donde aprendí a pintar, y a punto está de correr la misma suerte el que compartí con mi padre durante muchos años.

No soy un paranoico. Sé que los responsables de tanto progreso no tenían nada contra mí. Estaban, simplemente, ganando dinero.

–“¿Para qué querrían tanto?”

 

–“Pues para ponerse dos colmillos de elefante en la entrada de su dormitorio, oiga”. 

 

Varios años después de escribir esto, sigo sumando: Ha desaparecido Ranillas, donde guisé mi primera paella; ha desaparecido el Náutico, donde fui remero de los 16 a los 21 años; la Escuela de Artes, en la que fui alumno durante 5 años y profesor otros 18, está en avanzado estado de descomposición...

(continuará)

 

Exiliadico II

Exiliadico II

 

No sé si recuerdan: la semana pasada me quedé viendo los muros de la patria mía, si un tiempo fuertes, ya desmoronados por la política especulativa de nuestros próceres. Me habían dejado la ciudad pelada de referencias infantiles.

Bien, pues como por razones familiares no podía irme de la escombrera zaragozana, pensé salvarme del derribo alejándome lo más posible de aquellas ruinas, no fuera a caer algún cascote y tuviéramos un disgusto. Pegué un corte de mangas al pasado y me encaré arrogante al futuro.

 

Con la ingenuidad que caracterizaba a los jóvenes de antaño, decidí dedicarme a la práctica del arte moderno en lugar de comprar terrenos en Valdespartera. Y como, si te pones, te pones, me subí al tren de las Vanguardias. Al cabo de cierto tiempo me di cuenta de que era como el tren de la bruja: te molían a escobazos y dabas vueltas y vueltas sin llegar a ninguna parte. Yo estaba entusiasmado. Al fin y al cabo, era mi nueva patria.

De la que me tuve que apear porque me mareaba. Se me iba la cabeza. Y es que, en un plisplas, había experimentado con la nueva figuración, el neodadaísmo, el povera, el pop, el op, el surport-surface, el happening, el environement, el agit-prop el mail-art y el land art. Y con lo lúdico, lo lírico, lo crítico, lo críptico, lo político, lo místico, lo esquizofrénico y lo semiótico.

Mi nueva patria era demasiado rápida para un chico de provincias como yo. En fin...

Una vez en tierra de nadie, me dijeron, quizás por consolarme, que aquel enloquecido carrusel, que cada vez giraba más deprisa, era sólo un sucedáneo; que las auténticas Vanguardias habían sido derribadas, hacía muchos años, por la especulación. Vete tú a saber.

 

 

Ahora trabajo y vivo en territorios fronterizos. La sencilla pregunta “¿Profesión?” me pone en un brete. Y sólo me separa del cementerio el tercer cinturón. 

(Ya no. Esto lo escribí hace un tiempo.)

 

"Halloween"

"Halloween"

Día de Difuntos

Día de Difuntos

Eta atenta contra la universidad

Eta atenta contra la universidad

noticias

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Un libro de Cano homenajea a las mujeres que defendieron Zaragoza

31 Octubre 2008 

El ilustrador José Luis Cano homenajea en su libro "Las Sitiadas" a las mujeres que defendieron Zaragoza durante los dos asedios que sufrió la ciudad en la Guerra de la Independencia. La directora del Instituto Aragonés de la Mujer, Rosa Borraz, ha presentado la obra, editada por Xordica con la colaboración del Instituto Aragonés de la Mujer y la Fundación Zaragoza 2008 con motivo de la celebración del Bicentenario de Los Sitios. Borraz, explican fuentes del Ejecutivo autonómico en una nota, ha destacado el papel protagonista de la mujer en todas las revueltas y movimientos sociales y ha recordado que, hoy día, la Ley de Igualdad promueve el desarrollo de medidas educativas para el reconocimiento y enseñanza del papel de las mujeres en la historia. Para colaborar con este objetivo, el IAM distribuirá "Las Sitiadas" en los centros de educación primaria y bibliotecas de la Comunidad. A través de dibujos y textos, Cano acerca en el libro un esbozo de la vida de trece mujeres, entre ellas la condesa de Bureta, la duquesa de Villahermosa, Agustina de Aragón, María Agustín, Casta Álvarez, María Blázquez, Josefa Amar y Borbón, Josefa Buil, Manuela Sancho, Juliana Larena o María Rafols. 

Fuente: www.heraldo.es

 

"Las Sitiadas" reivindica el papel de las mujeres en la Guerra de la Independencia

31 Octubre 2008 

El libro "Las Sitiadas" reivindica el papel que desempeñaron las mujeres en la sociedad aragonesa durante la Guerra de la Independencia y que marcó el devenir de la ciudad. La obra recoge la actuación de trece 'heroínas', algunas poco conocidas, que se enfrentaron a las tropas francesas de Napoleón durante el asedio a Zaragoza a lo largo de 1808 y 1809. Se trata de una "revisión contemporánea de la iconografía de las mujeres en los Sitios" y supone una aportación más a la celebración del Bicentenario de Los Sitios de Zaragoza. Así, presentó en rueda de prensa la consejera municipal de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Zaragoza, Pilar Alcober, esta publicación cuyos textos e ilustraciones son del polifacético creador José Luis Cano. El autor relató que el libro se inicia con las acciones de estas mujeres que participaron en batallas y finaliza con todas ellas como protagonistas de los Sitios pero puntualizó que "fueron muchas más las innominadas que dejaron la vida o salvaron o aliviaron las de los demás cuando la muerte les señoreaba sus destinos". Además, con esta publicación hace extensivo el reconocimiento a las francesas. Cano destacó que durante el trabajo de documentación sacó la conclusión de que "las heroínas que servían en alguna casa siguieron sirviendo, mientras que las que mandaban en su casa siguieron mandando a la ciudad". En las ilustraciones utiliza los colores azul y ocre "más por lo simbólico que por lo estético" dijo para explicar que "el azul es el cielo y el ocre la tierra o el azul es el infinito y el ocre la mierda" para preciar que "en los Sitios se luchó en esos términos". El comisario del Bicentenario de Los Sitios de Zaragoza, José Antonio Armillas, describió que el ofrecimiento que hizo Cano de elaborar este libro "fue algo magnífico que había que hacer". Armillas se detuvo en el aspecto simbólico que representa la presentación de la obra hoy en la Escuela de Artes, en la plaza de Los Sitios. Este edificio es "emblemático del centenario" ya que en la fachada figura la inscripción 1808-1908 y en el otro lado la leyenda "1808 siempre" sobre la que subrayó que "hay una deuda histórica, especialmente a las mujeres que lucharon contra un enemigo desproporcionado y se jugaron todo por valores irrenunciables", enfatizó Armillas. La directora gerente del Instituto Aragonés de la Mujer (IAM), Rosa Borraz, consideró que la participación del Organismo de Igualdad del Gobierno de Aragón era obvio, para apuntar que "no siempre ha sido conocido el papel activo de la mujer en la historia porque más bien se la ha presentado como un sujeto pasivo o de sufridora". El IAM, que patrocina esta publicación y los ejemplares que adquiera los destinará a los centros escolares de la ciudad, participa en esta iniciativa para dar cumplimiento a la Ley de igualdad en el aspecto referente a la necesidad "subsanar la invisibilidad de la mujer, que por otro lado siempre ha tenido protagonismo en las revueltas sociales y de forma explícita en los Sitios", señaló la directora del IAM. Borraz alabó la obra de Cano porque "rompe el velo del oscurantismo de la mujer en la historia y este esfuerzo servirá para construir un presente más igualitario". Editado por la Xordica, dentro de su colección 'Xordiqueta' se han puesto a venta 4.000 ejemplares al precio de 8 euros. En su edición han colaborado el Ayuntamiento de Zaragoza, el IAM, y la Fundación 2008 Zaragoza.

Fuente: www.elperiodicodearagon.com

 

Las mujeres aragonesas tienen rasmia

31 Octubre 2008 

El libro "Las Sitiadas" reivindica el papel de aragonesas durante la Guerra de la Independencia a través de la actuación de trece 'heroínas', algunas poco conocidas. Su actuación marcó el devenir de la ciudad, ya que se enfrentaron a las tropas francesas de Napoleón durante el asedio a Zaragoza a lo largo de 1808 y 1809. Se trata de una "revisión contemporánea de la iconografía de las mujeres en los Sitios" y supone una aportación más a la celebración del Bicentenario de Los Sitios de Zaragoza. Los textos e ilustraciones son del polifacético creador José Luis Cano. El autor relató que el libro se inicia con las acciones de estas mujeres que participaron en batallas y finaliza con todas ellas como protagonistas de los Sitios pero puntualizó que "fueron muchas más las innominadas que dejaron la vida o salvaron o aliviaron las de los demás cuando la muerte les señoreaba sus destinos". Además, con esta publicación hace extensivo el reconocimiento a las francesas. Cano destacó que durante el trabajo de documentación sacó la conclusión de que "las heroínas que servían en alguna casa siguieron sirviendo, mientras que las que mandaban en su casa siguieron mandando a la ciudad". En las ilustraciones utiliza los colores azul y ocre "más por lo simbólico que por lo estético" dijo para explicar que "el azul es el cielo y el ocre la tierra o el azul es el infinito y el ocre la mierda" para preciar que "en los Sitios se luchó en esos términos". La directora gerente del Instituto Aragonés de la Mujer (IAM), Rosa Borraz, alaba la obra de Cano porque "rompe el velo del oscurantismo de la mujer en la historia y este esfuerzo servirá para construir un presente más igualitario". Editado por la Xordica, dentro de su colección 'Xordiqueta' se han puesto a venta 4.000 ejemplares al precio de 8 euros. En su edición han colaborado el Ayuntamiento de Zaragoza, el IAM, y la Fundación 2008 Zaragoza. 

Fuente: www.que.es

 

El libro "Las Sitiadas" reivindica el papel que desempeñaron las mujeres en la Guerra de la Independencia

30 Octubre 2008 

El libro "Las Sitiadas" reivindica el papel que desempeñaron las mujeres en la sociedad aragonesa durante la Guerra de la Independencia y que marcó el devenir de la ciudad. La obra recoge la actuación de trece 'heroínas', algunas poco conocidas, que se enfrentaron a las tropas francesas de Napoleón durante el asedio a Zaragoza a lo largo de 1808 y 1809. Se trata de una "revisión contemporánea de la iconografía de las mujeres en los Sitios" y supone una aportación más a la celebración del Bicentenario de Los Sitios de Zaragoza. Así, presentó en rueda de prensa la consejera municipal de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Zaragoza, Pilar Alcober, esta publicación cuyos textos e ilustraciones son del polifacético creador José Luis Cano. El autor relató que el libro se inicia con las acciones de estas mujeres que participaron en batallas y finaliza con todas ellas como protagonistas de los Sitios pero puntualizó que "fueron muchas más las innominadas que dejaron la vida o salvaron o aliviaron las de los demás cuando la muerte les señoreaba sus destinos". Además, con esta publicación hace extensivo el reconocimiento a las francesas. Cano destacó que durante el trabajo de documentación sacó la conclusión de que "las heroínas que servían en alguna casa siguieron sirviendo, mientras que las que mandaban en su casa siguieron mandando a la ciudad". En las ilustraciones utiliza los colores azul y ocre "más por lo simbólico que por lo estético" dijo para explicar que "el azul es el cielo y el ocre la tierra o el azul es el infinito y el ocre la mierda" para preciar que "en los Sitios se luchó en esos términos". El comisario del Bicentenario de Los Sitios de Zaragoza, José Antonio Armillas, describió que el ofrecimiento que hizo Cano de elaborar este libro "fue algo magnífico que había que hacer". Armillas se detuvo en el aspecto simbólico que representa la presentación de la obra hoy en la Escuela de Artes, en la plaza de Los Sitios. Este edificio es "emblemático del centenario" ya que en la fachada figura la inscripción 1808-1908 y en el otro lado la leyenda "1808 siempre" sobre la que subrayó que "hay una deuda histórica, especialmente a las mujeres que lucharon contra un enemigo desproporcionado y se jugaron todo por valores irrenunciables", enfatizó Armillas. 

Fuente: www.europapress.es

 

El libro "Las Sitiadas" reivindica el papel que desempeñaron las mujeres en la Guerra de la Independencia

30 Octubre 2008 

El libro "Las Sitiadas" reivindica el papel que desempeñaron las mujeres en la sociedad aragonesa durante la Guerra de la Independencia y que marcó el devenir de la ciudad. La obra recoge la actuación de trece 'heroínas', algunas poco conocidas, que se enfrentaron a las tropas francesas de Napoleón durante el asedio a Zaragoza a lo largo de 1808 y 1809. Se trata de una "revisión contemporánea de la iconografía de las mujeres en los Sitios" y supone una aportación más a la celebración del Bicentenario de Los Sitios de Zaragoza. Así, presentó en rueda de prensa la consejera municipal de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Zaragoza, Pilar Alcober, esta publicación cuyos textos e ilustraciones son del polifacético creador José Luis Cano. El autor relató que el libro se inicia con las acciones de estas mujeres que participaron en batallas y finaliza con todas ellas como protagonistas de los Sitios pero puntualizó que "fueron muchas más las innominadas que dejaron la vida o salvaron o aliviaron las de los demás cuando la muerte les señoreaba sus destinos". Además, con esta publicación hace extensivo el reconocimiento a las francesas. Cano destacó que durante el trabajo de documentación sacó la conclusión de que "las heroínas que servían en alguna casa siguieron sirviendo, mientras que las que mandaban en su casa siguieron mandando a la ciudad". En las ilustraciones utiliza los colores azul y ocre "más por lo simbólico que por lo estético" dijo para explicar que "el azul es el cielo y el ocre la tierra o el azul es el infinito y el ocre la mierda" para preciar que "en los Sitios se luchó en esos términos". El comisario del Bicentenario de Los Sitios de Zaragoza, José Antonio Armillas, describió que el ofrecimiento que hizo Cano de elaborar este libro "fue algo magnífico que había que hacer". Armillas se detuvo en el aspecto simbólico que representa la presentación de la obra hoy en la Escuela de Artes, en la plaza de Los Sitios. Este edificio es "emblemático del centenario" ya que en la fachada figura la inscripción 1808-1908 y en el otro lado la leyenda "1808 siempre" sobre la que subrayó que "hay una deuda histórica, especialmente a las mujeres que lucharon contra un enemigo desproporcionado y se jugaron todo por valores irrenunciables", enfatizó Armillas. La directora gerente del Instituto Aragonés de la Mujer (IAM), Rosa Borraz, consideró que la participación del Organismo de Igualdad del Gobierno de Aragón era "obvio", para apuntar que "no siempre ha sido conocido el papel activo de la mujer en la historia porque más bien se la ha presentado como un sujeto pasivo o de sufridora". El IAM, que patrocina esta publicación y los ejemplares que adquiera los destinará a los centros escolares de la ciudad, participa en esta iniciativa para dar cumplimiento a la Ley de igualdad en el aspecto referente a la necesidad "subsanar la invisibilidad de la mujer, que por otro lado siempre ha tenido protagonismo en las revueltas sociales y de forma explícita en los Sitios", señaló la directora del IAM. Borraz alabó la obra de Cano porque "rompe el velo del oscurantismo de la mujer en la historia y este esfuerzo servirá para construir un presente más igualitario". Editado por la Xordica, dentro de su colección 'Xordiqueta' se han puesto a venta 4.000 ejemplares al precio de 8 euros. En su edición han colaborado el Ayuntamiento de Zaragoza, el IAM, y la Fundación 2008 Zaragoza.

Fuente: www.eleconomista.es

 

José Luis Cano homenajea a las heroínas de los Sitios con azul, ocre y grandes dosis de humor

30 Octubre 2008 

El artista zaragozano, José Luis Cano, ha hecho una de las aportaciones más originales al aluvión de homenajes que vive Zaragoza debido al Bicentenario de los Sitios. Su expresividad e intensidad pictórica, unidas a unos textos literarios que rezuman humor e ironía a través de anacronismos y bromas, retratan la particular batalla que vivieron las mujeres durante aquel 1808 en el libro “Las Sitiadas”. Desde las más célebres como Agustina de Aragón o Josefa Amar y Borbón, a las menos conocidas y las totalmente anónimas, Cano deja constancia de que “las mujeres han tenido siempre un importante protagonismo en las revueltas y movimientos sociales”, el cual no les ha sido reconocido, ha declarado Rosa Borraz, directora del Instituto Aragonés de la Mujer, que ha patrocinado el libro junto a la Fundación 2008, el Ayuntamiento de Zaragoza y el Gobierno de Aragón. El autor, que consigue arrancar la sonrisa del lector a cada línea, ha justificado la tremenda ironía de la obra comentando que “nos llenamos la boca con las heroínas, pero todas murieron pobres de solemnidad. Las que servían en alguna casa siguieron sirviendo a los combatientes, y las que mandaban en una casa siguieron mandando a toda la ciudad”. Para escribir “Las Sitiadas”, el artista ha dicho haberse basado en las investigaciones de Nuria Marín, lo cual hace que, a pesar del humor y el cierto surrealismo de los textos, éstos no dejan de estar documentados con rigor. En las ilustraciones, Cano ha puesto contrapunto a los grabados que habitualmente muestran esta etapa de la ciudad, gracias a obras mucho más pictóricas, de carácter expresionista, en las que predominan el azul y el ocre. Colores “simbólicos más que estéticos” según el autor, ya que “el azul es el color del cielo y el ocre el de la tierra; el azul es el color del infinito y el ocre el de la mierda”, y “los Sitios se lucharon en esos términos”, ha dicho éste. El libro, editado por Xordica, ha sido publicado en una primera edición de 4.000 ejemplares, que se venderán a ocho euros en las librerías. Además, Rosa Borraz ha anunciado que el IAM repartirá ejemplares en las escuelas de la ciudad. 

Fuente: www.aragondigital.es

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Ventajas del arte conceptual: Pensar mancha menos que pintar.

 

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He llegado a una edad en la que puedo permitirme no pintar lo que me da la gana.