Día del amor fraterno
Visito la exposición del mismo título en el Palacio de Sástago, que muestra la colección particular Los Bragales, y "leo" una historia que no tiene nada que ver con la realidad, puesto que el coleccionista que muestra sus adquisiciones es santanderino.
Mi historia dice así: Un discreto coleccionista, asiduo a la Galería Libros, compra obras de pequeño formato en las sucesivas exposiciones que organiza don Víctor Bailo. Cuando ya ha formado una pequeña colección, conoce a Miguel Marcos, quien le anima a ser más ambicioso convirtiéndose en cliente suyo. El buen señor se deja convencer y empieza a adquirir obras de formatos descomunales en la galería de su nuevo asesor. Poco después, advierte que, con semejantes formatos, se ha quedado sin sitio. Pero, ahí está Miguel Marcos para permitirle seguir cultivando su obsesión mediante un nuevo formato que apenas ocupa espacio: el vídeo.
Por si fuera poco, y como tiene mucha mano, Miguel Marcos organiza una exposición en el Palacio de Sástago, que halaga la vanidad del cliente y que permite al galerista cobrar los correspondientes emolumentos como comisario de la misma, a cargo, por supuesto, del erario público.
– ¿Qué habéis comido?
– Rodaballo.
– Mira que son feos los rodaballos.
– ¿Feos?
– Sí, feos. Son más feos que las iguanas.
– A mí las iguanas me gustan.
– ¿Las iguanas macho?
Ayer estuve en la Gala del Teatro organizada por Ares en el Principal y fue buenísima. Mejor que la de los Goya o la del Oscar. Lástima que no asistieran los que contratan a Els Comediants en cuanto hay que organizar un evento de los grandes.
Foto:CHUS MARCHADOR (Periódico de Aragón)
Al Pensador de Rodin, las torres del Pilar le sientan como a un Cristo dos pistolas.
La foto es de Primo.
– No pienso ir a la Romareda a ver al Real Madrid, porque siempre que viene, el público se vuelve madridista. Y me jode.
– ¡Ya estamos con que el Madrid es de derechas!
El otro día vi su exposición y hoy recibo esto.
A pesar de lo que dice el artista, sus mujeres reclinadas son feísimas. Lo mejor de la exposición, los pedestales.
Ayer, en el jardín del Reina Sofía, una picaraza parloteaba en la rama de un árbol:
– Craac.. crac... craac...
De repente, le respondió el "busca" de un vigilante que pasaba por debajo:
– ¡Crrraaaaac... crrrrraaaaaacccc...!
Proliferan los escuchadores. Visiten esta dirección:
http://tierradehormigas.blogspot.com/