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de profesión incierta

 

 

 

Cuestión de tono

Cuestión de tono

Por los comentarios que recibo (de viva voz, que aquí no opinan ustedes hace años) me equivoqué en la presentación de mi exposición Mi vida según Gracián o el pasado que nos alcanza (vean un poco más abajo con la misma imagen). Pretendí que fuera una pieza de humor negro y me quedó gris cenizo.

Disculpen las molestias.

 

 

 

 

 

Dos jóvenes

–El año pasado fuimos de Pamplona a Zarauz con la bici y paramos en el pueblo donde rodaron "Ocho apellidos vascos".

–¡Anda!

–Y no te lo vas a creer, estábamos en el bar y entra un andaluz.

–¡No me digas!

–Entra el andaluz y le dice al de la barra. "Picha, que he subido a la ermita y está cerrada". Y le dice el vasco: "¿Y para que a la ermita subir si Dios no existe?"

–¡Jajajajajaja!

–El andaluz se quedó un poco cortado pero aún le preguntó: "¿Y todas esas cruces que hay por la subida, hasta llegar?" Y dice el vasco: "Pues no sé, de gente que se habrá muerto subiendo, supongo".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mi vida según Gracián o el pasado que nos alcanza

Mi vida según Gracián o el pasado que nos alcanza

Acabo de inaugurar exposición en la sede de la UNED de Calatayud y esto es, más o menos, lo que he dicho:

 

Esta exposición puede ser importante para mí porque quizás sea la última que celebre como pintor contemporáneo aragonés. A partir de ahora, y visto lo visto, he decidido convertirme en pintor japonés antiguo, lo cual, bien mirado, no es más extravagante que lo anterior.

Pero dejémonos de metafísicas que no interesan a nadie y hablemos de economía, que es lo que se lleva.

Esta exposición ha tenido unos gastos: Catálogo, transporte, seguros, personal, etc…

Que en estos tiempos de crisis aguda y galopante, alguien esté dispuesto a hacer semejante desembolso con el único objeto de mostrar mi trabajo, es algo que me llena de orgullo y satisfacción, así como de un agradecimiento verdaderamente sincero. En justa correspondencia, donaré un cuadro para compensar, aunque sea simbólicamente, los gastos que les he ocasionado.

Alguno de ustedes puede caer en la tentación de pensar que quizás el cuadro que les dejo se revalorice en un futuro más o menos inmediato y que el negocio les salga redondo. Craso error.

Yo, desde que pude zafarme de las manos de los maristas, aposté por lo público: Estudié en le Univesidad Pública, fui profesor en la Enseñanza Pública; siendo de Muface, decidí pertenecer a la Seguridad Social; utilizo habitualmente el transporte público porque no tengo coche ni sé conducir.

Incluso mi carrera artística la he desarrollado en el marco de lo público, lo que es tanto como decir que no he hecho carrera alguna. El arte siempre ha ido por delante de la sociedad y el mundo del arte hace muchos años que está en manos de los Mercados. Y si no estás en el Mercado, no existes. Así que, aquí donde me ven, con más de cuarenta exposiciones individuales a las espaldas y habiendo producido por encima de mis posibilidades, yo no existo. De momento, mantengo cierto equívoco al respecto pagando mis impuestos e intentando ajustar los precios, entre mis escasos clientes, siguiendo las fluctuaciones del Ibex 35. Pero el día que me muera, me temo que todo esto no valga nada. Claro que para entonces, el problema ya no será mío sino suyo. Por eso, ahora que aún estoy vivo, quiero acompañarles en el sentimiento y recordar las sabias palabras de Baltasar Gracián respecto a la vida, que tan bien pueden aplicarse a esta exposición: “Vinimos engañados y nos vamos desengañados”.

Muchas gracias.

 

 

 

 

 

 

 

Aviso para Celia Delgado Mastral

Aviso para Celia Delgado Mastral

Malabestia: Monstruo de gran flexibilidad que recorría por las noches las calles de Tolosa de Francia. Escupía a la cara, de todos los que encontraba, abundantes excrementos que primero aspiraba de su orificio, flexionando hacia adelante el cuerpo hasta llegar con la boca al sieso y que luego guardaba en ésta, hasta encontrar la víctima.

 

 

 

Francisco Ferrer Lerín. Mansa Chatarra. Jeckyll & Jill.

 

 

 

el fardacho

el fardacho

Aprovechando que la vuelta ciclista pasa por el Moncayo, recuerden que mi nuera tiene un bar en Vera de Moncayo, llamado el fardacho.

Muchas gracias.

 

 

 

 

 

 

Recordatorio

Recordatorio

Les recuerdo que el próximo jueves, 4 de septiembre de 2014, en la sede de la UNED de Calatayud, inauguro exposición titulada: Mi vida según Gracián o el pasado que nos alcanza.

Se trata de una exposición retrospectiva e indignada, con 24 piezas que van de 1970 a 2010. Quedan ustedes invitados.

 

 

 

 

 

 

 

 

Georg Simmel

Georg Simmel

En la praxis inmediata valoramos a nuestros semejantes según sean inteligentes o estúpidos. El intelecto es una categoría con la que procuramos sopesar a los seres humanos; y la impresión que transmite la representación artística de un hombre moderno depende mucho de como se manifiesten sus capacidades intelectuales. Por el contrario, las estatuas de la cultura griega están más allá de esta oposición: no entendemos si son listas o tontas, las sentimos como igualmente repartidas entre, o indiferentes a, el sí y el no.

 

 

 

Georg Simmel. Filosofía del paisaje. Casimiro.