Naturalmente, este dialogo no lo he escuchado en el autobús urbano sino en un establecimiento en el que se come jamón de bellota.
–El primer ministro canadiense lo dijo bien claro: "No vamos a cambiar la vida que llevamos porque a vosotros no os guste".
–Y lo que ha dicho Rajoy...
–Es que no hay derecho a que degüellen a uno sólo porque es occidental. Eso es inadmisible.
–Yo les tiraría la bomba atómica.
–Hombre, eso igual es peligroso. Pero rociarles con napalm...
–Como en Apocalipsys now, ¿te acuerdas?: "Me encanta el olor a napalm por las mañanas". ¡¡Jajaja!!
–¡¡Jajajaja!!
–¿Te acuerdas el carro que tenía? Ya lo ha roto.
–¿Ya lo ha roto?
–Digo, hombre, pues aún le ha durado cinco años.
–Eso te iba a decir... Que aún le ha durado, con lo bestia que es.
–Cinco años. Que me dice mi hermana: Ya ha roto el carro. Y digo yo: Jodo. Pero es que le ha durado cinco años.
–Aún le ha durado.
–No sé si le ha roto una rueda, pero que ya se la ha arreglado la otra, ya sabes como es...
–Ya.
–Mira, nos levantaremos por la mañana y nos organizaremos el día: Iremos a ver museos y cosas que no hemos visto...
Esta noche, la expresión que más he oído en la calle ha sido hijo puta.
He pasado el día en el campo. Al volver a Zaragoza, por la tarde, en el autobús de línea, se me ha ocurrido la viñeta que pueden ver aquí abajo. He llegado a casa, la he pasado a limpio y la he colgado en el blog. Sólo entonces se me ha ocurrido mirar la prensa, para ver si había alguna noticia relacionada con mi ocurrencia. ¡Ya lo creo que había! ¡Y dos, además!