ocurrencio
Me llega este correo de Vicente Almazán:
"En pleno derroche navideño, con bosques urbanos llenos de bombillas en flor, este pobre "ejemplar" de cedro ha sido olvidado.
Las fotografías, tomadas esta mañana con mi "telefonillo" tienen poca resolución, pero a buen entendedor poca definición basta".
Basta para ver un cedro seco y una aparatosa placa de bronce.
En la placa pone:
"Este ejemplar fue plantado por el Ayuntamiento de Zaragoza, la Consejería de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón y el Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO), para celebrar el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor.
Zaragoza, 19 - 04 - 2007"
Me llamó Chus, la incansable bibliotecaria de Zuera, pidiéndome una cosica sobre Odón de Buen. Buscando entre lo que tenía, encontré esta recopilación de citas sobre comida y bebida que me entretuve en sacar de sus memorias.
Odón de Buen procedía de una familia humilde. Posiblemente pasó hambre en su juventud.
En fin, observen que las citas, elegidas al azar, se encuentran en tan sólo diez páginas. La numeración corresponde a un ejemplar mecanografiado que me dejaron.
“El mismo auto nos llevó un día a San Remo y obsequiamos, tras abundante almuerzo, al profesor Duboscq y su ayudante con el alegre y agradable chianti espumante”. Pág. 346
“…el profesor Vayniere honró a veces la mesa comiendo con nosotros la famosa boullabesa en uno de los clásicos restaurantes de Puerto Viejo…” Pág. 347
“Y en plena calma, en derredor de bien instalada y florida mesa, los excursionistas saboreaban, al pie del volcán, en el restaurante de la Compañía Cook, un almuerzo suculento de platos regionales, remojados con legítimo “Lagrima Cristi”… Pág. 349
“…en una ocasión, los míos sacaron de sus maletas algunas botellas de coñac Domec para obsequiar a los de la milicia; estos gustaron el aromático y fuerte licor…” Pág. 350
“¡Inolvidables cenas del Revillón el último día del año hasta nacer el nuevo! El elegante hotel Bristol de la Condamine (al pie de Monte Carlo)…” Pág. 350
“…arreglé una fiesta extraordinaria en el wagon-restaurant que continuó en el tren aquel…” Pág. 351
“Singular personalidad la de Gandolfi: de aspecto rudo, bastante descuidado en su indumentaria, comilón y bebedor incorregible, amante de los platos regionales y de los buenos vinos…” Pág. 353
“…por cierto, que se comía en él espléndidamente y a precio asombrosamente económico: en un cubierto de dos cincuenta iban comprendidos, con pan y vino abundante, pescado fresquísimo (muchas veces langosta o salmonetes), arroz con pollo o pollo asado trampó y postres…” Pág. 354
“Los últimos años lo encontré muy adelgazado. Ni comía mucho ni bebía más que agua e infusiones aromáticas”. Pág. 355
“Nos llevaron a las bodegas y, por apremio de tiempo, en vez de entretenernos bebiendo en ellas llevaron cajas de botellas al buque”. Pág. 355
“En el lunch con que fueron obsequiados los asistentes…” Pág. 356
En la ilustración de mi librico "Odón de Buen, el republicano de los mares", aparece don Odón comiendo merengues con su amigo, el príncipe Alberto de Mónaco que se pirraba por ellos.
¡Felices fiestas!
Con eso te cogías un pedo que al día siguiente te duraba 72 horas.
En una magnífica entrevista a la Matute, publicada en La Vanguardia, el 19 de diciembre, leo:
¿Le afectan las críticas?
Hombre, sí que me afectan las malas. Pienso: "¡Qué tonto este tipo! No ha entendido nada".
¡Lo que se aprende de las viejas maestras!
Acabo de leer "Tintoretto y los escritores", de Vicente Molina Foix.
Dice Sartre:
Se entera de que los Crociferi van a hacer un encargo a Paolo Caliari; fingiendo ignorarlo todo, va a ofrecerles sus servicios. Es cuestión de despedirlo cortesmente: "Sería con mucho gusto, pero queremos un Veronés". "Un Veronés, muy bien", dice. "¿Y quién se encarga de hacéroslo?" "Bueno", responden un poco sorprendidos, "pensábamos que Paolo Caliari era el más indicado". Y Tintoretto, a su vez, estupefacto: "¿Caliari? ¡Qué extraña idea! Yo os haré una obra maestra a la manera del Veronés mejor que él. Y menos cara".
¡Lo que se aprende de los viejos maestros!
Posibilidades del anacronismo: Ver a Picasso como el primer y mítico pintor de la Humanidad que generosamente proporciona modelos a todos sus descendientes, desde los primitivos africanos a los bohemios de principio de siglo, pasando por los clásicos griegos y los pompiers decimonónicos. Pensar que la torpeza de Manet tiene su culminación en la obra de Velázquez. O que los pre-rafaelistas son anteriores e incluso posteriores a Rafael.
Sólo vemos lo que se mueve. Mantenerse inmóvil es mantenerse oculto. Y la pintura se mantiene inmóvil. Es más, inmoviliza todo lo que toca.