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de profesión incierta

Wislawa Szymborska

Wislawa Szymborska

Leo que ha muerto mi admirada Wislawa y, entre los poemas que busco para recordarla, hay uno que dice: "Nada sucede dos veces..."

Se nota que no era española. 

 

 

Parábola

Parábola

Entre los Relámpagos de Jean Echenoz y Nikola Tesla (ver entrada más abajo) encuentro la conocida anécdota de J. P. Morgan.

El multimillonario entra en un bar y dice:

– Cuando J. P. Morgan bebe, todo el mundo bebe.

Gran ovación. Mientras los clientes beben como cosacos, el multimillonario acaba su cerveza, deja dos centavos sobre la barra y grita:

– ¡Cuando J. P. Morgan paga, todo el mundo paga!

Una perfecta parábola sobre la crisis.

 

 

 

Davos

Davos

 

 

 

El rastro de Rimbaud

El rastro de Rimbaud

Dice Borges:

Hacia 1905, Hermann Bahr decidió: El único deber, ser moderno. Veintitantos años después, yo me impuse también esa obligación del todo superflua. Ser moderno es ser contemporáneo, ser actual: todos fatalmente lo somos.

El mismo razonamiento le oí esgrimir varias veces a Miguel Ángel Albareda, pintor académico que aborrecía el arte contemporáneo, el arte actual.

 

 

Crítica cinematográfica

Crítica cinematográfica

En J. Edgar, Clint Eastwood nos enseña que J. Edgar Hoover era exactamente igual que Norman Bates. ¿Lo sabía Hichcock?

 

 

Transferencias inalámbricas

Transferencias inalámbricas

Hace unas noches vi en la tele El truco final, la película de Christopher Nolan sobre dos magos obsesionados por la competitividad, en la que aparece David Bowie en el papel de Nikola Tesla.

Unos días después, el viernes, vi algún fragmento de Starman, de John Carpenter, sin que llegara a sonar la mítica canción de David Bowie que, por lo visto, no tiene nada que ver.

Dos horas más tarde, al pasar por el escaparate de Los portadores de sueños, vi un libro de Jean Echenoz, titulado Relámpagos, inspirado en "la vida, obras y destino del ingeniero Nikola Tesla", según dice la contraportada. Me lo compré, claro.

Lo que no he hecho es abrirlo por la página 45.

 

 

Deprimidos

Deprimidos

 

 

 

La cola del paro

La cola del paro

 

 

 

Más recortes

Más recortes

 

 

 

Camps, no culpable

Camps, no culpable

 

 

 

29 de enero. San Valero, ventolero.

29 de enero. San Valero, ventolero.

Roscón con nata en el Puente de Piedra de Zaragoza.

 

 

Gallardón reforma Justicia

Gallardón reforma Justicia

 

 

 

Una señora con sus amigas

– Mi hermano es un chulo y un imbécil, un prepotente y un gilipollas. Así lo hicieron mis padres. Mi madre, como una gilipollas, "¡Ay mi chico, ay mi chico!", pues, mira, ahí tienes a tu chico, que cuando se enteró de que había vendido la casa de Pedro Cerbuna... eso sí que lo llevó mal, se quedó... con lo que costó esa casa, que el muy gilipollas, encima, la malvendió, con lo que había costado, con los esfuerzos que costó... Y mi padre, por querer realizarse en él, que hiciera las cosas que él no había podido hacer, pues, lo mismo. Bueno, pues vino de crecido...

– Crecido pero desagradable.

– Muy desagradable. Ahora, que mira, eso que le tengo que agradecer, que así no me costó nada decirle "Ya te puedes ir a donde has pasado estos veinte años, que nosotros no te necesitamos para nada". Me lo puso muy fácil, la verdad.

 

 

Homenaje a Machado

Homenaje a Machado

 

 

 

Juegos

Juegos

Un día, como pueden comprobar más abajo, participé en el juego que me propuso Begoña Oro: abrir el libro más a mano por la página 45, leer la primera frase completa e interpretarla como vaticinio sexual para 2012.

Días más tarde, fotografié una hoguera y utilicé una de las fotos para ilustrar una noticia sobre los movimientos revolucionarios que, al parecer, se están dando ahora mismo en Sicilia.

Hoy se me ha ocurrido pensar en lo que habría pasado de haber recibido esta mañana la proposición indecente de Begoña Oro (no me quedé muy contento con el resultado del juego, como pueden ver), he cogido el libro más cercano, los Relatos completos de Heinrich von Kleist, traducidos por Bravo de la Varga y editados por Acantilado, y he leído lo siguiente:

Mientras sus hombres saqueaban los alrededores de la ciudad, colgó una nota en la puerta de una iglesia para que se supiera que había sido él, Kohlhaas, quien había prendido fuego al lugar y que estaba dispuesto a reducirlo a cenizas si no le entregaban al junker, a quien, por lo que sabía, no les resultaría muy difícil encontrar, pues no creía que se pasara el tiempo escondido entre cuatro paredes. El terror de la población ante este crimen inaudito fue indescriptible; es cierto que el incendio se produjo en una noche de verano bastante tranquila y que gracias a ello las llamas no afectaron más que a diecinueve edificios, entre ellos una iglesia, sin embargo, no resultó nada fácil controlarlo y extinguirlo, por eso, al romper el día, el anciano gobernador, Otto von Gorgas, envió un destacamento de cincuenta hombres para capturar al violento criminal. Por desgracia, el capitán que mandaba las tropas, un tal Gerstenberg, lo hizo tan mal que, en lugar de acabar con Kohlhaas, contribuyó a que este adquiriese una fama de estratega sumamente peligroso, pues, al dividir sus fuerzas en varias secciones...

Etc.

 

Más medidas

Más medidas

 

 

 

Una monja y su móvil

 – ¡Menuda cena! ¡A las diez y media salíamos de casa de la Encarnita!

 

 

noticias

noticias

http://ilcorsivoquotidiano.net/2012/01/17/rivoluzione-sicilia-movimento-dei-forconi/

 

 

 

 

La triple A

La triple A

 

 

 

La batalla por la propiedad intelectual

La batalla por la propiedad intelectual