Detenida la cúpula de Megaupload
QUE EMPICE A CIRCULAR AHORA, NO ESPERAR HASTA FEBRERO....(Y apuntar en vuestras agendas en el día del consumidor) QUE NO SE TE OLVIDE
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Estoy viendo el telediario y me acuerdo de cómo versioneábamos de pequeños:
"¡¡Valenciaaaaaaa, come mierda con paciencia...!!"
Y como no me lo van a aceptar en el Heraldo, lo suelto aquí.
UN POETA MENOR
La meta es el olvido.
Yo he llegado antes.
Jorge Luis Borges.
...el muro liso no tiene expresión, los tags, atención, atención, no los graffiti, son vida y libertad, el graffiti es un vendido, le hace el juego al burgués, tiene armonía, colores, como si fuese algo artístico, ¡el tag no! es pa deconstruir, para enguarrar y escandalizar. La voluptuosidad del peligro, tío, ¿nunca has oído hablar?, pues eso, tío, pero ¿por qué tienes que tener ese genio?, no escuchas, sólo sabes mandar, oye, cuando paso al lado de un muro y dejo mi rastro, el tag secreto y el tag exógeno, tío, es como esos tíos que libertan continentes enteros, yo que sé, Simón Bolívar, Fidel Castro y toda esa peña, guay, pero ¿qué tiene que ver que yo tenga cuarenta y dos años?
Fantasía para dos coroneles y una piscina. Mário de Carvalho. Xordica.
Me llega un mensaje de Begoña Oro con el siguiente asunto:
Proposición bastante indecente.
Dentro, este escueto texto:
Señor Cano, por alusiones:
http://elblogdelaoro.blogspot.com/2012/01/un-poco-de-sexo-y-literatura.html
En su estupendo blog, encuentro la siguiente entrada:
Me lanza librosfera un meme y yo a librosfera no le niego nada, y hasta le copio los enlaces en señal de admiración, que no plagio.
La propuesta de librosfera -ya verán qué divertida- nace de una librería californiana a la que por cierto tampoco diría que no si me pidiera algo, ir a firmar, por ejemplo, y consiste en abrir el libro que tengas más a mano por la página 45, leer la primera frase e interpretarla como vaticinio sexual para el año 2012. Mola, ¿eh? No se pierdan el pronóstico sexual para nuestra amiga librosfera.
Bueno, pues confieso que he hecho trampas. Que lo que más a mano tenía era Libertad de Jonathan Franzen. Pero abrí por la página 45, vi que en esa página comenzaba un capítulo, y que el título del capítulo era "Complaciente". Y me dije: "y una porra".
Así que abrí el segundo libro que tenía más a mano, que también me estoy leyendo, y esLugares que no quiero compartir con nadie, de Elvira Lindo. Y abro, y leo (la frase está a mitad):
hacer, aquello a lo que hay que ir, lo que no te puedes perder y las experiencias que debes probar.
Y por si esto fuera poco, por si no valiera una frase a medias, la siguiente frase dice:
En cierto modo es normal que suceda en una ciudad a la que una parte importante de sus habitantes llega para realizar un sueño y tiene la necesidad imperiosa de sentirla en un corto plazo de tiempo como propia.
Lo que no te puedes perder... experiencias que debes probar... realizar un sueño... necesidad imperiosa... de sentirla... como propia... Y en Nueva York.
Hombre, eso de "en un corto plazo de tiempo"... Pero vamos, creo que no me puedo quejar.
Y ahora, me encantaría me encantaría que nos contaran su predicción 45 para el 2012 David Lozano, José Luis Cano (te cabe en la sección "Cagón de sastre"), Elvira Lindo (por ser mi pitonisa particular), Monsieur de R y editarenvozalta (sé que es un mega off-topic, Elsa, pero ¡es sexo! ¡y es literatura! ¡y tú has defendido el sexo en la literatura juvenil!) Me habría encantado pedírselo a Carmen Pacheco, pero está supermegaocupada, al parecer.
¡Suerte con esa 45!
Hasta aquí, la entrada en el blog de Begoña.
Así que pillo el primer libro que tengo a mano (yo a Begoña no le niego nada) que resulta ser Fantasía para dos coroneles y una piscina, de Mário de Carvalho, editado por Xordica, lo abro por la página 45 y (no se lo van a creer) la primera frase completa dice:
Los más viejos del lugar, además, se le reían a sus espaldas después del episodio de la oveja.
– ¿Qué era, como un mercadona o así?
– Algo así. Pues dice que ya lo ha hecho varias veces, ¿eh? Que entran a robar, sale el tío zumbando, baja la persiana y deja al ladrón encerrado hasta que llega la policía.
– ¡Hostia!
– No sé cuántas veces lo ha hecho, se conoce que allí entran mucho, ¿sabes?
– ¡Hostia que huevos! A mí, el otro día, me entraron las gitanas, tío, ¡que se cargaron un carro entero!
– ¿Un carro?
– ¡Un carro se habían cargado! Que me le encaré a la que lo llevaba y se me puso chulica. Se me puso chulica pero luego ya empezó a decirme "que no tengo dinero", que esto y lo otro y yo le dije: "Mira, las chuches para los críos, no me importa, que los ganchitos y eso no cuesta nada, pero, tía, que yo aquí gano 300 euros y no me van a descontar de mi sueldo las botellas que te lleves para montarte una farra, no sé si me entiendes..."
– ¿Y qué hizo, pagó?
– No, dejó el carro. Y estaba mi compañera acojonada, que yo dije "¡Tía, ya podías haberme echado una mano, que he pasado un rato...!" Otro día con un italiano. Ya sería cincuentón.
– ¿También a robar?
– No, ese iba cocido y empezó a montar bronca... Se nos tiraba encima del mostrador, empezó a romper cosas... Yo llamé a la policía y vinieron y lo sacaron. Pero luego volvió a entrar y, claro, ¿qué iba a decirle la policía? Así que pasé al del bar de al lado, que siempre nos ha dicho que si nos pasaba algo le llamásemos, y le dijo: "Mira, tío, ya te puedes largar porque yo no voy a llamar a la poli, yo te pego una paliza ahora mismo".
La ciudad está en el último desfallecimiento, inútil y tullida para sublevar a sus moradores; tanto, señor, que se atollan el discurso y la arismética al querer apurar qué adarmes o qué minutos de alimento les pueden tocar a cuatro mil vecinos, sin viudas, frailes ni canónigos, que tiene Salamanca, de dos vacas únicas que se pesan en sus carnicerías de veinte y cuatro a veinte y cuatro horas.
Diego de Torres Villarroel. Vida.