Se muestran los artículos pertenecientes al tema Oído en el bus.
Un jubilado
– ¿Y qué te crees que nos va a pasar con Rajoy? Rajoy no tiene orden de mando.
Tres jovenzanos
- Hombre, hay bastante... Unos veinte minutos andando.
- ¡Hostia, veinte minutos!
- Yo me lo hago.
- ¡Pero, tío, que son veinte minutos, tío...!
Una señora sola
- ¡Ay, señor, señor...!
Una señora, saliendo de la niebla
- ¡Tan pronto hay nubes como hace sol!
Una señora joven y otra mayor
- M'esto durmiendo. M'ha dao un bajón...
- Claro, depué tanto charrá, aquí sentá a lo calocito...
Una señora y un señor
- ¿Y éste pa dónde va?
- ¿Cuál?
- Éste que viene.
- ¿El de circunvalación? ¡Todo recto!
Dos señoras
- ¿Zapaterías en Tarazona? ¡Tela!
- No sé... ¿Qué habrá: tres?
- ¡Cuatro!
Un matrimonio y un accidente
- Aquí ha habido algo. Aquí ha habido algo... Aquí ha habido algo...
- ¡¿Eh?!
- ¡Qué aquí ha habido algo!
Un señor de cierta edad
- ¿Te acuerdas del bromuro que nos daban en la mili? Pues ya me empieza a hacer efecto.
Una señora joven y su móvil
– Entonces, ¿qué, te apunto a las clases de pintura, sí o no?
–...
– Si hay que pagar medio mes, medio mes son dos viernes, hoy y el próximo. ¿Empiezas en octubre?
–...
– Chica, te veo de un pasota... lo mismo te da que la chica haga jota que bolero, que el chico haga fútbol o fútbal...
Una joven madre con su móvil
– He visto unas botas para la niña preciosas, preciosas... Son como de mayor pero de pequeña.
Una centroamericana
– Es preferible caminar buscando que seguir sus indicaciones.
Un joven con su móvil
– ¿A quién te encontraste? ¿Al más tonto de los tontos? ¡Paco, el encargao!
Una señora racista
– El otro día subió una señora mayor, le cedió el asiento un negro y dijo la señora: "Dirán lo que quieran, pero éstos son los más amables". "Amables para robarte la cartera", pensé yo.
Una monitora
Imagínate: Un campamento de cuarenta y cinco adolescentes con las hormonas en perfecto estado de presenten armas.
Un joven tiarrón
Yo le tuve que mandar a tomar pol culo porque le llamó Juan a las tres de la mañana para tomarle el pelo, a las tres de la mañana, le dijeron que iba con el mostrenco y se pensó que era yo.
Un hombre y una mujer
– ¡¡Señora, que no deja pasar!!
– ¡Pues yo soy delgada... El que está gordito es usted!
Dos jóvenes
– ¿Qué tal el trabajo?
– Me han echao.
– ¡No jodas!
– Lo peor es que te eche tu padre.
– Bueno, ahora te cogerás el paro.
– Es que los hijos de autónomo tenemos problemas, tengo que hacer una de papeleo...
– Qué putada...
– Bueno, de momento, en agosto me voy a Alemania e Israel, en septiembre me voy a Milán...
El conductor
Ayer fui a la piscina con mis sobrinas y me pegué una torrada que estoy escaldao.
Una señora y su nieta
– ¡Cuántas obras!
– Más hay en Belchite.
Dos señoras
– Hala, que te bajas aquí.
– ¡Qué va! si aún me falta...
– ¡Tira, que es la tuya!
– ¡Ay, sí!
La misma señorita de más abajo, media hora más tarde
– ¿Qué te estaba diciendo?
Una señorita con su móvil
– Viven como en el pasado pero más todavía, más lejos.
Dos jóvenes obreros
– Es que si te acostumbras a vivir con 2.500 euros...
– O mil quinientos o mil doscientos, ¿sabes?...
– Es que el tío gasta una pasta... todo lo que gana, se lo gasta.
– Es que hay que ahorrar, ¿sabes?, hay que ahorrar algo, por si acaso, ¿sabes? No sabes lo que te puede pasar el día de mañana, ¿sabes? Nosotros ahorramos 400 euros. No es mucho, ¿sabes?, pero, bueno... Tenemos el pufo del coche, que si un día tengo ahorrado el dinero, lo liquido y en paz, ¿sabes?.
– Pero vosotros tenéis piso en propiedad.
– ¿Qué dices, tío? Pagamos 475 euros cada mes, ¿sabes?. Nos quedan 40 años. Entre mi mujer y yo ganamos casi tres mil euros y ahora tenemos ahorrados cinco mil, ¿sabes? Nos metimos en reformar...
Etc.
Una señora limándose las uñas
Ric-ric-ric-ric-ric...
Un señor sanote
Eso de tener mala gana debe ser horrible
Un señor mayor y una señorita joven
- Tu madre está trabajando ahí, ¿verdad?
- No, no...
- Pero si me dijo ella que estaba trabajando en el Centro...
- No.
- En el Centro Comercial...
- ...
La conductora y los pasajeros
- ¿Qué parada tenemos para la Seguridad Social?
- Han quitado todas las paradas de la carretera Madrid. Han puesto una en la rotonda del Alcampo y luego volvemos a la del Pato Rojo.
- Y ahora se pone a llover.
- Lo que nos faltaba.
- Vaya manera de empezar la mañana.
Un señor
¡¿Pero es que no hay paradas desde la Plaza Huesca hasta aquí?! ¡Mecagüen Dios, qué barbaridad!
Una señorita con auriculares y cuatro o cinco pasajeros más
– ¡¡¡GOL!!!
– ¿Del Barcelona?
– ¿Cómo van?
– ¿Contra el Villarreal?
– Etc.
Dos señoras
– ¡Hola!
– ¡Hola! Pues nada, que quería comprarme unos zapatos para la falda vaquera y he dicho: "Pues me compro también la falda".
Luis Roldán
Anoche, mientras esperaba el autobús, vi pasar a Luis Roldán. Parecía caminar abstraído pero se paró ante el escaparate de una agencia de viajes.
Un joven peinado en plan Tokio Hotel
– Nuestro grupo somos los antitodo.
Un "segurata"
- A mí, ayer, me robaron la tarjeta del bus...
Una señora
– A mí, esa familia, aunque se murieran todos lo mismo me iba a dar. Aunque se murieran todos no iría al entierro, vamos, eso lo tengo más claro que el agua de fregar. A mi tía se la guardo porque me trató peor que a la mierda y a los demás, igual, Aunque se murieran todos no iría al entierro, por tratarme peor que a una mierda.
– Yo creo que sí que irías.
– Si voy será por obligación, porque me obligue mi hermano, no por otra cosa.
Un hombre joven y la conductora
– ¡Ay, me parece que me he dejado la carpeta en algún sitio! ¿Has visto si he subido con carpeta?
– No sé, maño, no me he fijado.
– ¿No has visto si la llevaba?
– Que no, que no lo sé.
– Igual me la he dejado en la parada y me se la llevan. ¿Puedo bajar?
– En la próxima parada.
– Es que igual me se la llevan.
Un joven
Al final he tenido que coger las vacaciones en julio. A mí me habría gustado cogerlas en agosto que es cuando está todo el mogollón de gente que es lo que me gusta...
Una señorita joven
Tengo una crema que, ¡jodo!: 15 euros. Ya puede hacer milagros, ya.
Madre e hijo
– Es que no me come nada, estoy desesperada, ya no sé que hacer... Menos mal que dicen que luego cambian.
– ¡Yo no cambio nunca! ¡Tengo siete años y nunca he cambiado!
Una joven de barrio y de 18 añitos
Yo, cuando trabajaba, no cogía el autobús ni de casualidad, siempre en taxi.
Una señorita y su móvil
Es un chulo-playa. Hace culturismo pero, vamos, que yo le veo tripilla...
Dos señoritas muy jóvenes
- Éste salió cinco años con una.
- Entonces no será demasiado cabrón.
Dos señoras
– Y la abuela, ¿cómo está?
– Como una regadera pero tiesa.
TUZSA
Próxima parada: Ce Aranda, siete.
Ce Aranda, siete.
Próxima parada: Plespaña.
Plespaña.
Un niño de barrio presumiendo
Yo un día fuimos a la playa y estuvimos tres día.
Dos hispanoamericanas
– Creo que le puedes llamar, pero no sé que día. Y si no, le puedes mandar un mensaje que lo recibirá.
– Es igual, ya lo veo una vez a la semana.
– Pero los mensajes sí los recibe.
– Que es igual, que me tiene muy harta.
– Y si quieres mandarle algo, puedes decírselo a mi primo que es pastor y va mucho por allí.
– ¿A qué?
– A predicar, claro.
– A predicar, sí, pero a otra cosa... No creo que pueda hacer mucho porque éste está en un módulo que es un horror...
Tres obreros:Una inmigrante, un inmigrante y un aragonés
El inmigrante: ¿eres turca?
La inmigrante: ¿Eh?
El aragonés: Dice que si eres de Turquía.
La inmigrante: No, no... aunque los turcos estuvieron 700 años en mi país. Soy de Hungría. A lo mejor tengo antepasados turcos. Con lo revuelto que está todo el mundo, cualquiera sabe de dónde venimos...
El aragonés: Dicen que del mono y, viendo a éste, igual tienen razón.
Dos señoras
– ¿Qué?
– A ver a la Santa.
– Yo, también.
–¡Madre, la de gente que hay...!
Otras dos señoras
– Daba la vuelta hasta más allá de los embutidos.
– Sí, pero iba ligera. 25 minutos me ha costado.
– ¿Sólo?
Otras dos señoras
– Menos mal que hemos ido a la hora de comer.
– Es que, sino, no se puede. Con la de gente que hay...
Otras dos señoras
– Había de gente...
– Sí, pero iba seguidico. Media hora me ha costado.
– Daba la vuelta hasta María Agustín...
Dos niños
– Yo soy el que más manda.
– Pues, yo soy Dios.
– Pero Dios está muerto.
– Pero desde el Cielo hace lo que quiere.
– ¿De verdad?
Un comercial
La gente cada vez tiene más inducción.
Dos chicos de barrio
- Grrrrrrbbbbppp (eructo)
- ¡Juajuajua! (risotada)
Dos chicos de pueblo
La versión máquina y la versión trance son lo mismo: el bacalao y el progresivo, lo mismo...
Una señora
Yo dejé de ir a misa cuando se murió mi nuera. Tanto ir a misa, venga a rezar, venga a rezar para que no se muriera y va y se muere. ¿Para qué vas a ir a rezar, entonces?
Un obrero
Con eso te cogías un pedo que al día siguiente te duraba 72 horas.
Una señora joven
Yo es que a los carros les tengo mucho miedo. Porque es que no miran.
Un joven con el pelo teñido y su móvil
¿Quién es? ¡¿Quién es?! ¡¡¿Quién es?!! ¡¡¡¿Eh?!!! ¡¡¡Co!!!...
¡Echa un toque, ¿vale, chulo?!
Tres macarrillas
– Mira, tío. (Lleva una cinta con la bandera española enrollada en la muñeca.) Del Valle de los Caídos.
– ¿No es igual que la de la Virgen del Pilar?
– Sí, pero esta está bendecida en el Valle de los Caídos.
Un jubilado
Indimos ido los españoles, hemos dejao juerga mala.
El mismo
Aquí lo importante es la salud. Y no sabemos cuidarla.
Una madre y su niño
– Mira, mamá, ¿qué hacen?
– Es un gimnasio y están corriendo en una cinta.
– ¿Para correr más rápido?
– Para aprender a correr.
– Eso podías hacer tú.
Una joven latina y su móvil
– La chaparra es así, es muy rápida... La Chaparra es bonita, de cara es muy bonita... El cuerpo lo tiene... de cuerpo es rellenita, muy redondeadita... gorda, fea... ¡Chaparra!
Una señora joven
– Yo trabajo en el Ayuntamiento... en Urbanismo, pero no soy de las corruptas, ¿eh?, de las formales.
Dos señoras
– Cuenta, por ejemplo, los pasos de su casa al trabajo... y el del Moncayo, el más bonito, es tan tierno, cuando nace su hijo y sube al Moncayo...
(Ayer presentaba su nuevo libro Miguel Mena. No pude ir)
Un señor y una señora
– ¿Se va a sentar usted?
– No, no, se siente.
Una veinteañera
Me han mirado raro porque he pedido una pajita para la sopa de fideos.
Una quinceañera y su madre
– Yo prefiero ir al instituto Alcalá...
– Andalán.
– ... que al Luis... Pablo... Carlos...
– Pedro, Pedro de Luna.
Dos mujeres
– En lo de psiquiatría, ¿os enseñaron unas fotos raras para ver qué veíais?
– Sí.
– Eso es para saber la personalidad de cada uno, según lo que ves dicen pues es así o asá.
– Ah.
– Ahora, que a mí me las enseñan y digo: Pues no veo nada.
Una ecuatoriana y un marroquí
– Ahora sale con una pequeña.
– Todos ustedes son pequeños.
– No crea. Aquí estamos los más feos. En mi pueblo hay chicas guapas pero se van a estudiar.
Una joven sudamericana y un matrimonio español
– Pero, ¡señor!
– Espere que se acomode mi señora, primero.
– Pero...
– Ahora se puede sentar usted, si quiere.
– No, no, no quiero.
– ¿Ah, no?
– Me conformo con que no me tire al suelo.
Un hombre y una mujer
– ¿Se ha muerto Ramón?
– Sí, hace tres días.
– ¿Y cómo se ha muerto?
– De perfil, como el Camborio.
Cuatro mujeres
No oído.
En el autobús de Ainzón, esperamos a punto de partir. En el autobús de al lado, una mujer habla por señas con otra que se queda. Repite insistentemente "cinco" con los dedos de la mano derecha muy extendidos.
De pronto, una madre y una hija que van sentadas junto a mí, empiezan a hablar en el lenguaje de los sordomudos. La madre repite insistentemente "dos" o la "uve" de la victoria, no sé.
Una señora
Yo tengo un reloj que da las medias y las horas y me consuela. Digo: ¡Mira, el reloj de mi pueblo, de la torre!
Una mocica y su madre
¡Mira: la mujer desaparecida! ¡Esa, esa es! Ya ha aparecido.
Un señor y dos señoras
– Yo, de cinco hermanos que tenía, ya se han muerto todos. Y de los de la pandilla, ya se han muerto 18 de la pandilla.
– Así que ya no queda nadie.
– También se murió Mariano.
– ¿El de la Rosario?
– No, el de la Pilar.
– Ah, ya, que su hermana se murió hace dos años.
– Dos años, más o menos. Mira el 18, veinticinco años que se murió mi madre.
– ¿Tu padre?
– ¡No, su madre!
– Cuántos accidentes ha habido aquí. Anda que no he visto muertos ni nada...
Una señora
Hay recuerdos que no se te acuerdan.
Una jovencita
¡Yo, por lo menos, no digo que las cosas bajan de Internet por la Ley de la Gravedad, que es lo que dijo ella!
Un jovencito con móvil
– Hola
– ...
– Bien ¿y tú? Liao como siempre, presupongo.
– ...
– En el bus, camino de Cristo Rey.
– ...
– Que digo que si os viene bien que pase mañana, que tengo que llevar unas escopetas que he vendido y el rifle...
– ...
– Ya. Porque las pistolas...
– ...
– Vale, vale.
Una anciana y una chica de Madrid
- Con esto de la Expo, Zaragoza ha cambiado mucho. Ahora se parece a Madrid.
- ¿Sí?
- Sí, han hecho muchas cosas.
- ¿Qué han hecho?
- Casas, cosas...
Un abuelo
Allí en el bar, a todos les ponemos mote. ¿El coletas?, pues, el coletas. Por eso le llamamos el coletas.
Una señorita
A mí me gusta la borraja. Con ketchup, claro.
Un obrero
Yo soy persona de primer plato: me como una paella hasta los topes y ya no como nada más.
Adolescentes
Yo nací para el botellón, te lo juro, tío.
Una voz
Por favor, pasen a la parte trasera del autobús.

