Renuncia papal
Leo que Auberon Waugh afirmó que "todos los arquitectos deberían ser ejecutados por principios".
Cuando Esperanza Aguirre afirmó lo mismo, ¿le estaba citando? ¿Era una cita literal o mantenía el tono irónico? ¿Fue simple coincidencia? Etc.
En la fotografía, Waugh.
Bozar es el nombre que se han inventado los belgas para el Palacio de Bellas Artes de Bruselas. Así, ni es Palais de Beaux-Arts, en francés; ni Paleis voor Schone Kunsten, en flamenco.
Yo me he enterado por un catálogo de Permeke que me ha traído un amigo, pero pueden comprobarlo cómodamente en Internet.
Ayer, en la presentación de "La Otra Historia", en la República Independiente de Torrero, se me acercó un señor y me dijo:
– ¿Tú eres Cano, verdad?
– Pues, sí...
– El de la tira del Heraldo.
– Sí, el mismo.
– Es que yo podría darte muchas ideas, ¿sabes?
– ...
– Yo he tenido dos ideas geniales. Pero, geniales de verdad. Lo que pasa es que ahora no me acuerdo. Pero si se me ocurre alguna otra, ya te la diré.
Imagen y título recibidos.
He descubierto que este blog, no sé como, me cambia el color de algunas ilustraciones. Es cierto que a veces mejoran con el cambio, pero pueden confundir al visitante. De hecho, acabo de recibir comentarios muy favorables por una de las dichosas ilustraciones y no sé hasta qué punto las merezco.
Ustedes disculpen.
P.D.: Me he bajado esta ilustración en negativo, en mi pantalla la veo en negativo y al volver a subirla a esta entrada, la veo en positivo. ¿Cuánto tardará en cambiar? Pueden verla con el otro color entrado en el tema "Ilustraciones".
Permítanme celebrar la victoria de Obama en este blog, con el mismo chiste de hace cuatro años.
El cuadro es de Jasper Jhons.
Un escultor decide instalarse a vivir en un pueblo de la estepa. Desde el principio se esfuerza en integrarse en la vida del pueblo, con tal éxito que, que buen un día, el alcalde le pide consejo para introducir novedades en las fiestas patronales.
Ante el éxito de sus propuestas, el alcalde le sugiere la posibilidad de colocar alguna escultura en la plaza del pueblo. El escultor le propone hacer un grupo de soga-tira en bronce, sin cobrar un euro, si el pueblo corre con los gastos de la fundición. La propuesta es muy bien recibida.
El escultor realiza todas las figuras del grupo en escayola y empieza a recibir críticas de sus vecinos por las proporciones o la anatomía de las mismas.
Deciden montar el conjunto de escayola en la plaza, antes de llevarlo a la fundición. El montaje corre a cargo del escultor y su mujer, mientras los vecinos protestan por el ruido y las molestias que ocasiona. Acaban a altas horas de la noche y se retiran a descansar.
Al día siguiente, en medio de la plaza, sólo queda un montón informe de trozos de escayola.