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de profesión incierta

El profesor de la UC Francisco Santos logra resolver la conjetura de Hirsch

El profesor de la UC Francisco Santos logra resolver la conjetura de Hirsch

En el espacio privilegiado que la página de Yahoo suele destinar a noticias insustanciales, aparece esta noticia. No sé qué pensar.

 

La fotografía del profesor es de ABC.es

Bronca en el Senado

Bronca en el Senado

 

 

Blasfemias

Blasfemias

El otro día, me llamaron de Heraldo para que participara en una encuesta sobre el sentido del humor de los integristas, a propósito del caso Krahe que comentaba el otro día. Entre otras cosas, recordé que en este cartel de 1980, un sector de zaragozanos y zaragozanas de pro vieron una clara intención blasfema y, una mañana, el original, que estaba expuesto en el Ayuntamiento, apareció rasgado por la mitad.

Ayer, en la clausura del ciclo "Saber leer", vi un vídeo de niños contando chistes. Uno de ellos contaba un chiste "blasfemo" que me hace mucha gracia:

Llega un anciano al Cielo y le pregunta San Pedro:

– ¿Quién eres?

– No me acuerdo.

– ¿No sabes como te llamas?

– Pues, no.

San Pedro llama a Jesucristo y le cuenta el caso. Jesucristo se dirige al anciano:

– ¿No te acuerdas como te llamas?

– Pues, no.

– ¿No te acuerdas de nada?

– Bueno... me acuerdo que era carpintero y tuve un hijo que llegó a ser muy famoso.

Jesucristo se lanza a sus brazos:

– ¡Padre!

– ¡Pinocho!

 

Ángel Lahoz y Samuel Aznar

Ángel Lahoz y Samuel Aznar

Son los autores del libro "Abismo y cifra" que esta tarde se presenta en el Teatro de la Estación, a las 20,00 h.

Ángel Lahoz es un genial escritor que se ha prodigado muy poco. Es una de las personas con más sentido del humor que conozco. Cuando presidía la Asamblea Torrerista Artística (ATA), instituyó los premios Animalico del Año que recaían en personalidades locales y universales con suficientes méritos para merecerlos. Recuerdo, por ejemplo, un premio al entonces gobernador civil porque, "como el cerdo, no tenía desperdicio" (el buen señor era responsable de que la ATA estuviera legalizada), o el premio a Juan Pablo II "por su tendencia a hocicar en los aeropuertos".

Samuel Aznar es el ilustrador del libro. Su sentido del humor se aproxima más al de Harpo Marx aunque habla por los codos. Los personajes de sus veraces y enloquecidos relatos suelen ser todos "chaticos". De joven presumía de ser el único zaragozano capaz de salir a ligar llevando una cazadora en cuya espalda lucía el bordado de un ciervo con inconmensurable cornamenta.

Esperemos lo mejor de su abismo y de su cifra.

 

A trompicones

A trompicones

 

 

Pesimismo

Pesimismo

 

 

Un jubilado y el conductor

– ¿Qué pasa?

– Que se ha quedado sin saldo.

– ¿Y eso qué quiere decir?

– Que tiene la tarjeta caducada.

– ¿También caduca esto?

– ¡Hombre...!

– ¡Pues si aquí no pone nada de caducar!

– Pero, tiene que estar al tanto...

– Pues, vaya... ¿Y ahora tengo que pagar o qué?

– ¡Jodo: claro que tiene que pagar, nos ha jodido!

– Pues, cóbrese...

 

Van Meegeren

Van Meegeren

En el último Babelia, Manuel Vicent habla del falsificador Van Meegeren, autor de unos cuantos vermeers falsos. Creo que descubrí a este falsificador en un libro sobre la obra completa de Vermeer. Como la obra de Vermeer es tan escasa, completaban el catálogo contando el famoso caso de las falsificaciones del mismo modo que Vicent.

Lo que no entendí entonces, y sigo sin entender ahora, es que Van Meegeren falsificara cuadros de Vermeer tan mal. ¿Por qué decía que los cuadros eran de Vermeer si no tienen nada que ver? ¿Y por qué le creyó tanta gente?

Me recuerda el caso de tantos impostores que se han hecho pasar por otros sin parecerse en nada; que se hicieron pasar, por ejemplo, como cuenta Bram Stoker, por el rey Sebastián de Portugal sin saber portugués... Según Borges, en esa radical falta de parecido radica el éxito de la empresa.

Pues, será eso o que alguien hizo negocio con las supuestas falsificaciones (siempre se trata de hacer negocio, claro). Pero, ¿por qué Vicent, por ejemplo, un entendido en arte, cuya hija dirige una galería, sigue insistiendo en el malentendido tantos años después? 

 

Psicosis

Psicosis

 

 

Vida artificial

Vida artificial

 

 

Amenazan con un impuesto a las rentas más altas

Amenazan con un impuesto a las rentas más altas

 

 

Movilizaciones

Movilizaciones

 

 

Tomás Moro y Krahe

Tomás Moro y Krahe

Leo en Público.es:

 

El 15 de diciembre de 2004 el programa Lo + plus de Canal Plus emitió un vídeo realizado por el cantautor Javier Krahe y Enrique Seseña en los años 70 titulado Cómo cocinar un crucifijo. El crucifijo era troceado, untado con mantequilla y metido en un horno, "saliendo al tercer día en su punto".

Aquella emisión desató la furia del Centro Jurídico Tomás Moro, una organización que, según se puede leer en su página web, "tiene como fines la defensa de la dignidad de la persona, de la familia y de los derechos humanos, y en especial la protección del derecho a la vida del nasciturus y del embrión humano". Esta organización presentó entonces una querella criminal por escarnio de las creencias religiosas.

Casi seis años después el Juzgado de Instrucción nº 3 de Colmenar Viejo, en un auto con fecha 12 de mayo, acuerda la apertura de juicio oral contra Krahe y contra la productora del programa, por un delito contra los sentimientos religiosos recogidos en el artículo 521.1 del Código Penal, imponiéndose una fianza de 192.000 euros a Javier Krahe, y de 144.000 euros a Montserrat Fernández Villa, la entonces directora del espacio.

Y pensar que el lema de Tomás Moro era: "Ser fiel a la propia conciencia y reír hasta el patíbulo"...

 

Una señorita y su móvil

– No, mira, que me lo ha explicado muy bien, me ha visto la cara y me lo ha explicado muy bien: Le tienen que abrir el hueso, sacarle todo y volvérselo a rellenar porque sino el hueso se queda vacío.

 

Una joven y su móvil

– ¡Jajaja... ¿el Batman? Jajajaja... ¿Qué me dices? Jajajajajaja... ¿Y qué va a hacer el Robin sin su compañero? Jajajajaja!

– ...

– ¡O sea, que uno se queda con la novia y el otro con el perro! Supongo que será más fiel el perro.

 

Una anciana con gayata que no se quiere sentar

– Jejeje... Soy tremenda. Si no fuera por el genio que tengo...

 

Una señora

La señora que ayer había estado en el restaurante por la comunión de su hijo, hoy venía con el traje de almirante en una bolsa de plástico con percha.

 

Más controles

Más controles

 

 

Más recortes

Más recortes

 

 

Dos señoras

– Hola, ¿te quieres sentar?

– Sí, anda. Ay...

– Pues, nada, que vengo del restaurante, que tengo la comunión de mi chico y aún ando con el restaurante.

– Como complican todo ahora, ¿verdad?

– Sí, chica, se lo toman como algo que yo que sé.