Puente
La pintura de Renoir siempre me ha parecido bastante cursi, pero leo en Calasso unas declaraciones de su autor:
Si no existieran las tetas yo no hubiera pintado.
También leo:
A un impertinente que le preguntaba cómo conseguía pintar con las manos deformadas por la artritis el viejo Renoir le respondió: "Pinto con la polla".
– Espere un momento... No cierre... (La anciana se toma su tiempo para llegar a la salida) ¡¡¡Espere, espere!!! ¡¡¡¿No me ha oído que le he dicho que espere?!!! ¡¡¡Que casi me chafa con la puerta!!! ¡¡¡Abra la puerta, imbécil!!!
– ¡Hala...!
– ¡Encima!
– Chica, chica...
– Encima. ¡Qué barbaridad!
– Si es que se ha levantado cuando ya estaba parado el autobús. ¿Usted ha visto cuándo se ha levantado?
– Que se hubiera levantado un poquico antes...
– ¡Bien! Esperan siempre al último momento.
– Los ancianos, ya se sabe.
– Si es que van que se creen que tienen la ley bajo el brazo.
– Los ancianos, es que van llevándose todo por delante.
– ¿Y cuándo cruzan por donde les da la gana y si les pitan se ponen que pa' qué?
– Sí, señora, sí. Que cruzan por donde quieren y como les pite un coche, encima se cabrean.
– Que se creen que tienen la ley bajo el brazo, ya le digo.
– Menudo genio tienen. Cualquiera les dice nada...
– Te dan con la gayata que llevan...
– Sí, señora, sí... No sé qué prisa tienen. Cuando ya podían ir tan tranquilos, a su edad, que tienen todo el tiempo para tomárselo con calma...
– Parece que se les acaba el tiempo...
Me acabo de enterar de que mañana, miércoles 30 de noviembre de 2011, a las 19,30 horas, llega a Ibercaja-Actur, una exposición itinerante de mis ilustraciones para Joaquín Costa, el pundonoroso.
Quedan ustedes invitados.
Soy capaz de encontrar la palabra más clara y más justa para explicar lo que quiero decir, y he hablado de arte con las personas más inteligentes, y no han entendido [...] pero entre personas entendidas no hay necesidad de palabras: haced ¡hmm!, ¡oh!, ¡ah! y todo está dicho.
Degas citado por Roberto Calasso.
Señora - Mi hijo pinta; una pintura muy sincera frente a la naturaleza...
Degas - ¿Qué edad tiene su hijo, señora?
Señora - Está por cumplir quince años.
Degas - ¡Tan joven y ya es sincero frente a la naturaleza! ¡Lo siento señora, es un caso perdido!
– En ese pasaje le robaron a la tía Isabel.
– ¿Ahí?
– En el pasaje. Cien euros.
– ¿Cien euros?
– Cien euros. Entró, había uno a la entrada y le dijo: "Me dé todo lo que lleva". Y le dio los cien euros. Luego, a la salida, había otro que le dijo: "Me dé todo lo que lleva", y le dijo la tía: "Pídeselo al del otro lado que se lo ha quedado todo él".
– Si es que ese pasaje...
– En este barrio, con la gente que vive por aquí...
– Por aquí y por todos los sitios, ¿eh?
– Pues, eso.