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de profesión incierta

El príncipe

El príncipe

El príncipe. 2009. Técnica mixta sobre cartón, 120 x 80 cm.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El calentón de Cioran

El calentón de Cioran

Era joven, mi sangre bullía, pero, ¿qué se puede hacer en una ciudad en la que todo el mundo se conoce? En la gran plaza de la ciudad, un guardia, un punto negro en un calor sofocante, se mantenía de plantón toda la jornada. Un día me acerqué a él para decirle: "Señor agente, no soy de aquí y necesitaría una mujer". Me respondió como si fuera la cosa más natural del mundo: "Pues claro. Por lo general se encuentra una en el hotel. Sé que ahora no está, pero, si lo desea, puedo enviarle otra cuyo marido está ausente, porque trabaja a diez kilómetros de aquí".

Le di las gracias por su ayuda. Como vivía allí con mi hermana, le dije, habría que hacerlo con discreción. "¿A qué viene el secreto?" Es una cosa de lo más natural", me respondió. En la forma de pensar de aquel guardia descubrí el sentido común rumano y húngaro, el humor y mucho encanto.

 

 

 

E. M. Cioran. Conversaciones. Tusquets Editores.

 

 

 

 

 

 

Ocurrencias

Ocurrencias

Lo malo no es que te jubiles tú, lo malo es que se jubilen tus clientes.

 

 

Más Cioran

Más Cioran

Uno de mis amigos de juventud, armenio, que ha perdido a toda su familia, ahora está cansado de vivir. Es mayor que yo, tiene casi ochenta años, y me escribió en un momento de profunda depresión. Me pidió como una autorización para suicidarse. Le respondí: "Si aún puedes reír, no lo hagas, pero, si no puedes, entonces sí". Son las últimas palabras que puedo decir, si alguien me consulta. Mientras puedas reír, aunque tengas mil razones para desesperarte, debes continuar. Reír es la única excusa de la vida, ¡la gran excusa de la vida! Y debo decir que incluso en los momentos de profunda depresión he tenido fuerzas para reír. Esa es la ventaja de los hombres sobre los animales. Reír es una manifestación nihilista, igual que la alegría puede ser un estado fúnebre.

 

 

 

E. M. Cioran. Conversaciones. Tusquets Editores.

 

 

 

 

 

 

Peter Sloterdijk

Peter Sloterdijk

Un amigo me envía un fragmento de Sloterdick, ilustrado por esta fotografía.

De ahí que en el seno de la sociedadposmoderna esta masa, que ya no se reune o congrega ante nada, carezca de la experiencia sensible de un cuerpo o de un espacio propios; ella ha dejado de percibirse como una magnitud capaz de confluir y actuar, como tampoco siente ya su “physis” pulsional; de ella ya no cabe escuchar ningún grito general. Se aleja cada vez más de la posibilidad de transformar sus inertes rutinas prácticas en intensidad revolucionaria. Su estado es comparable al de un compuesto gaseoso, cuyas partículas, respectivamente separadas entre sí y cargadas de deseo y negatividad prepolítica, oscilan en sus espacios propios, mientras, inmóviles ante sus aparatos receptores de programación, consagran individualmente sus fuerzas una y otra vez a la solitaria tentativa de exaltarse o divertirse...

 

 

 

 

 

Cioran

Cioran

 A punto de jubilarme, una amiga me ha regalado este libro, en el que acabo de leer:

 

Estoy cada vez más convencido de que el hombre acabará –metafísica, históricamente– siendo un fantasma, una sombra, o que llegará a ser como un jubilado o un imbécil.

 

 

 

E. M. Cioran. Conversaciones. Tusquets Editores.

Festival de la Escuela de Danza Emilia Baylo

Festival de la Escuela de Danza Emilia Baylo

Esta tarde a las 20,00 h., en el Teatro Principal de Zaragoza, Festival de fin de curso de la Escuela de Danza Emilia Baylo.

 

 

 

En la imagen, decorado para "Alicia en el País de las Maravillas", una de las piezas del festival.

Lo que decía Cioran en 1982

Lo que decía Cioran en 1982

¿Por qué se esforzó la Europa occidental durante siglos para crear una civilización, que ahora está visiblemente amenazada desde dentro, ya que los europeos están minados interiormente? No se trata de algún peligro exterior grave, pero los europeos están enteramente maduros para desaparecer. Entonces nos preguntamos qué sentido tiene esa evolución, pero no hay sentido. Hay una evolución. ¿Qué sentido tiene? ¿Para qué haber hecho catedrales? Mire París, que hizo catedrales: ahora tiene la torre de Montparnasse. Hacer la torre de Montparnasse después de haber hecho catedrales: ¿podemos decir después que la historia tiene un sentido?

 

 

 

E. M. Cioran. Conversaciones. Tusquets Editores.