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LO BELLO Y LO BESTIA

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Relatando sus excursiones por Orán, Camus nos enseñó la forma de vivir entre términos tan contrapuestos como inevitables.

La belleza de la montaña y la especulación, el encanto del paisaje y la masificación turística, la felicidad de las vacaciones y una exposición sobre la tortura, la vida bucólica y el camping de Biescas, el esplendor de la naturaleza y ese conmovedor grupo de disminuidos psíquicos en el refugio de la Sargantana...

En que berenjenales se metían los intelectuales existencialistas.

1– Jaca. No es ni Biescas ni Panticosa porque, por detrás de la abigarrada y veraniega muchedumbre, se adivina la Ciudadela. Y porque entre los veraneantes se ven muchos curas y militares.

2– En el apacible marco de la Universidad de Verano de Jaca, se habla de los problemas que asolan la enseñanza. Me pongo a dibujar mientras la profesora explica, a un grupo de estudiantes extranjeros, qué quiere decir “pasotismo”. Mi compañero de pupitre, un belga alto como un mallo, se lo pasa bomba viendo los retratos que hago de sus compañeros y, como un niño travieso, me dice por lo bajinis: “Dibuja a la profesora”.

3– Como dice Ismael, ya era raro pasar dos meses recorriendo Aragón y no encontrarnos a Labordeta.

Nos acompaña al Rapitán, a ver una exposición sobre la tortura, y se queda fuera contemplando el paisaje con su hija.

4– Si tantos sitios de los Pirineos se los han cargado haciendo cosas y casas raras, el Balneario de Panticosa se lo van a cargar sin hacer nada. Después de todo lo que hemos oído sobre la multipropiedad del Balneario, en general, y sobre los Garrigues-Walker, en particular, decido dibujarlo de culo, si vds. me permiten la expresión.

 

 

04/03/2009 09:23 José Luis Cano #. Textos

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