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de profesión incierta

artistas invitados

Delacroix

Delacroix

"Dadme lodo, haré con él carne de mujer de un color delicioso, con tal de que me dejéis elegir los colores que aplicaré alrededor".

 

 

La felicidad de los pececillos. Simon Leys. Acantilado.

T. S. Elliot

T. S. Elliot

"Los poetas inmaduros imitan; los maduros roban".

 

 

La felicidad de los pececillos. Simon Leys. Acantilado.

Mario Vargas Llosa

Mario Vargas Llosa

"La vida es un tornado de mierda, en el que el arte es nuestro único paraguas".

 

 

La felicidad de los pececillos. Simon Leys. Acantilado.

La ilustración es de Turner. La entrada está dedicada, con todo respeto, a la señora consejera de Cultura del Gobierno de Aragón.

Daumier

Daumier

Daumier fue un día a ver a un vecino del campo: "Necesito un pato para una litografía, pero he olvidado cómo está hecho. ¿Puedes enseñarme uno?". El amigo le llevó a la charca del fondo de su huerto y, como Daumier se concentraba en la contemplación de los patos, el otro le preguntó:"¿Quieres un cuaderno y un lápiz?". "Pero, ¡qué te crees! ¡Yo soy incapaz de dibujar del natural!".

 

 

La felicidad de los pececillos. Simon Leys. Acantilado.

Dufy

Dufy

"Hay que saber dejar la pintura que se quería hacer en favor de la que se hace".

 

 

La felicidad de los pececillos. Simon Leys. Acantilado.

Aprendizaje

Aprendizaje

Edmund Knox (antiguo redactor de Punch), agonizando de un cáncer, observaba graciosamente: "Lo malo de estas cosas es lo poco acostumbrados que estamos a ellas".

 

 

 

La felicidad de los pececillos. Simon Leys. Acantilado.

Alonso Cano

Alonso Cano

Hermenegildo Sábat, el genial dibujante de Clarín, en recuerdo de unos días que pasó en Zaragoza, me regaló un precioso cuaderno, impreso en 1939, sobre una imagen de San Pedro de Alcántara, tallada por Alonso Cano.

Además, el texto empieza así:

En la Basílica del Pilar, tras una verja de hierro forjado, en atmósfera de recogimiento, se alza la figura de San Pedro de Alcántara, talla de Alonso Cano, imagen del ruego, de la prostera imploración.

Naturalmente, como pueden ustedes comprobar, la imagen debe hallarse en la Basílica del Pilar de Buenos Aires.

De todas las fotos del cuaderno, he elegido esta que me recuerda al Nosferatu de Murnau pero con cruz.

 

 

Relecturas de actualidad

Relecturas de actualidad

 

 

 

 

Cómo hacerse rico. Jeff Fisher. Media Vaca.

Lecturas de actualidad

Lecturas de actualidad

– ¡Expulsado! –exclamó Lutero mientras le contemplaba–.¿Qué locura se ha apoderado de ti para que pienses eso? ¿Quién te iba a expulsar de la comunidad o del estado en el que vives? Dime, desde que existen estados, ¿conoces el caso de alguien, quienquiera que sea, que haya sido expulsado de alguno de ellos?

– A mi entender, un expulsado es aquel al que se le niega la protección de las leyes –respondió Kohlhaas apretando los puños–; una protección que juzgo indispensable para poder prosperar ejerciendo mi oficio pacíficamente; ella es la causa por la que he buscado refugio con todo lo que me pertenece en esta comunidad; si se me niega esto, me expulsan al desierto, con los salvajes; me ponen en la mano, ¡cómo podéis negar esto!, el hacha para que me proteja a mí mismo.

 

 

 

Relatos completos. Heinrich von Kleist. Acantilado.

José Luis Tomás en el Torreón Fortea

José Luis Tomás en el Torreón Fortea

Como ya les anuncié, esta tarde se inaugura la exposición de José Luis Tomás en el Torreón de Fortea.

Aquí les dejo mi texto completo para el catálogo.

 

Oído en Fortea

 

-       ¡Vaya, una exposición de cuadros cuadrados llenos de cuadrados!

-       Hombre, hay más cosas que cuadrados…

-       No me dirás que no está todo llenos de cuadrados.

-       Sí, sí, cariño… todo son cuadrados. Todo cuadrados…

-       Bueno, y rayicas.

-       ¿Y qué forman las rayicas?

-       ¡Letras! ¡Mujer, que soy tonto pero no tanto!

-       ¿Letras o palabras?

-       ¡Ya estamos! ¿Y de qué están hechas las palabras sino de letras?

-       Éstas están hechas de rayicas.

-       De rayicas están hechas las letras de cada palabra.

-       No lo veo yo tan claro…

-       Es más, algunas están hechas del hueco que dejan las rayicas.

-       Exactamente, a eso me refería. Algunas son palabras hueras, que dice el autor.

-       ¿Hueras?

-       Sí, vacías, huecas… hueras.

-       Pues podía decir huecas.

-       Te quejas de vicio.

-       ¡Explícame por qué!

-       Mira, hijo, contra el vicio de pedir, está la virtud de no dar.

-       Oye, ¿y por qué escribe con rayicas?

-       Que yo sepa, ya escribía así en 1979.

-       ¿En 1979? Eso es fidelidad y no lo tuyo…

-       ¿Qué quieres decir?

-       Nada, nada. Ya sé que tú eres la inocencia personificada.

-       En cambio, tú estás lleno de picardías, ¿no?

-       O sea, que ya escribía así en 1979, ¿eh?

-       Bueno, hay una evolución…

-       Aquí pone Regresión.

-       ¡Y aquí Evolución!

-       Ya, ya... ¿Y por qué se lee mejor Regresión que Evolución?

-       Porque será más difícil la evolución que la involución, yo qué sé...

-       ¿Dónde pone involución?

-       ¡En ningún sitio!

-       Entonces, ¿por qué dices involución?

-       ¡Porque me da la gana!

-       ¿Y no pone Revolución?

-       No, pone Desencanto.

-       Casi no se entiende.

-       Es verdad. Hay que esforzarse un poquico…

-       Mentira. Mira, esta se entiende perfectamente.

-       Sí, ¿verdad?

-       ¿Qué pone aquí?

-       Eh… Felonía.

-       Vaya palabreja. No me extraña que no se entienda. Mira qué color más chocante.

-       Colores.

-       Bueno, tampoco hay tantos.

-       Cuenta.

-       Dos o tres… El amarillo de fondo…

-       Que en el centro tira a verde…

-       El violeta de alrededor, el ocre…

-       Cada uno con sus matices.

-       Calla, no me distraigas. El color de las rayicas, que no sé si es azul o violeta… ¿Cuántos llevamos?

-       Ni lo sé, ni me importa.

-       ¿Para eso hemos estado contando?

-       Lo que quería decir es que los colores funcionan de una manera u otra según el color que tengan al lado.

-       Total, para leer Parcialidad. Ya ves tú.

-       Ya veo, ya.

-       ¿A quién se le ocurre escribir con colores? La escritura, de toda la vida se ha dicho: “negro sobre blanco”.

-       Pero esto no es escritura, es pintura.

-       Entonces, si no es escritura, ¿por qué leo aquí Indecencia?

-       ¡Porque siempre estás pensando en lo mismo!

-       ¿O por qué pone Utopía y no pone caballo, por ejemplo?

-       Porque no es una exposición figurativa.

-       ¿Y por qué hay una Utopía a medias?

-       Porque habrá chocado con la realidad.

-       ¿Qué realidad?

-       La de los materiales, por ejemplo.

-       ¿Qué materiales?

-       La pintura y a la tela.

-       Ya. ¿Y por qué repite también Justicia? ¿Tiene algo que ver la Utopía con la Justicia?

-       Que la Justicia es una Utopía.

-       ¿Y la Utopía es una Justicia?

-       Poética.

-       Vaya. ¿Y por qué repite Ilusión?

-       Porque es una palabra polisémica.

-       Pues, para ser polisémica se lee perfectamente. Claro, que se lee al derecho y al revés.

-       Claro. Mira, otra ilusión: Tolerancia. Esta se lee muy claro.

-       E Intolerancia. Deben de ser dos palabras importantes porque los cuadros son dobles.

-       Dípticos, se llaman.

-       Usted perdone.

-       Está usted perdonado.

-       ¡Qué honor!

-       Hala, vámonos antes de que pierda la paciencia.

-       Oye, ¿Y los cuadrados?

-       ¿Qué?

-       Que qué requieren.

-       Supongo que funcionan como una especie de marco.

-       Marco es su hijo.

-       ¡Qué tendrá que ver!

 

 

José Luis Tomás en el Torreón Fortea

José Luis Tomás en el Torreón Fortea

El próximo martes, 7 de febrero, en el Torreón de Fortea, inaugura exposición de pintura José Luis Tomás, con el título: Palabras plenas, palabras hueras.

En el catálogo, textos de José Luis Rodríguez, Enrique Larroy y José Luis Cano, del que les adelanto un fragmento:

Oído en Fortea

 

-       ¡Anda, una exposición de cuadros cuadrados!

-       Pues, sí…

-       De cuadros cuadrados llenos de cuadrados.

-       Hombre, que hay más cosas que cuadrados…

-       No me dirás que no está todo llenos de cuadrados.

-       Sí, sí, cariño… todo son cuadrados. Todo cuadrados…

-       Bueno, y rayicas verticales.

-       ¿Y qué forman las rayicas verticales?

-       ¡Letras! ¡Mujer, que soy tonto pero no tanto!

-       ¿Letras o palabras?

 

Wislawa Szymborska

Wislawa Szymborska

Leo que ha muerto mi admirada Wislawa y, entre los poemas que busco para recordarla, hay uno que dice: "Nada sucede dos veces..."

Se nota que no era española. 

 

 

Parábola

Parábola

Entre los Relámpagos de Jean Echenoz y Nikola Tesla (ver entrada más abajo) encuentro la conocida anécdota de J. P. Morgan.

El multimillonario entra en un bar y dice:

– Cuando J. P. Morgan bebe, todo el mundo bebe.

Gran ovación. Mientras los clientes beben como cosacos, el multimillonario acaba su cerveza, deja dos centavos sobre la barra y grita:

– ¡Cuando J. P. Morgan paga, todo el mundo paga!

Una perfecta parábola sobre la crisis.

 

 

 

El rastro de Rimbaud

El rastro de Rimbaud

Dice Borges:

Hacia 1905, Hermann Bahr decidió: El único deber, ser moderno. Veintitantos años después, yo me impuse también esa obligación del todo superflua. Ser moderno es ser contemporáneo, ser actual: todos fatalmente lo somos.

El mismo razonamiento le oí esgrimir varias veces a Miguel Ángel Albareda, pintor académico que aborrecía el arte contemporáneo, el arte actual.

 

 

Crítica cinematográfica

Crítica cinematográfica

En J. Edgar, Clint Eastwood nos enseña que J. Edgar Hoover era exactamente igual que Norman Bates. ¿Lo sabía Hichcock?

 

 

29 de enero. San Valero, ventolero.

29 de enero. San Valero, ventolero.

Roscón con nata en el Puente de Piedra de Zaragoza.

 

 

Juegos

Juegos

Un día, como pueden comprobar más abajo, participé en el juego que me propuso Begoña Oro: abrir el libro más a mano por la página 45, leer la primera frase completa e interpretarla como vaticinio sexual para 2012.

Días más tarde, fotografié una hoguera y utilicé una de las fotos para ilustrar una noticia sobre los movimientos revolucionarios que, al parecer, se están dando ahora mismo en Sicilia.

Hoy se me ha ocurrido pensar en lo que habría pasado de haber recibido esta mañana la proposición indecente de Begoña Oro (no me quedé muy contento con el resultado del juego, como pueden ver), he cogido el libro más cercano, los Relatos completos de Heinrich von Kleist, traducidos por Bravo de la Varga y editados por Acantilado, y he leído lo siguiente:

Mientras sus hombres saqueaban los alrededores de la ciudad, colgó una nota en la puerta de una iglesia para que se supiera que había sido él, Kohlhaas, quien había prendido fuego al lugar y que estaba dispuesto a reducirlo a cenizas si no le entregaban al junker, a quien, por lo que sabía, no les resultaría muy difícil encontrar, pues no creía que se pasara el tiempo escondido entre cuatro paredes. El terror de la población ante este crimen inaudito fue indescriptible; es cierto que el incendio se produjo en una noche de verano bastante tranquila y que gracias a ello las llamas no afectaron más que a diecinueve edificios, entre ellos una iglesia, sin embargo, no resultó nada fácil controlarlo y extinguirlo, por eso, al romper el día, el anciano gobernador, Otto von Gorgas, envió un destacamento de cincuenta hombres para capturar al violento criminal. Por desgracia, el capitán que mandaba las tropas, un tal Gerstenberg, lo hizo tan mal que, en lugar de acabar con Kohlhaas, contribuyó a que este adquiriese una fama de estratega sumamente peligroso, pues, al dividir sus fuerzas en varias secciones...

Etc.

 

UN POETA MENOR


La meta es el olvido.

Yo he llegado antes.

 

 

 

Jorge Luis Borges.

Arte joven

Arte joven

...el muro liso no tiene expresión, los tags, atención, atención, no los graffiti, son vida y libertad, el graffiti es un vendido, le hace el juego al burgués, tiene armonía, colores, como si fuese algo artístico, ¡el tag no! es pa deconstruir, para enguarrar y escandalizar. La voluptuosidad del peligro, tío, ¿nunca has oído hablar?, pues eso, tío, pero ¿por qué tienes que tener ese genio?, no escuchas, sólo sabes mandar, oye, cuando paso al lado de un muro y dejo mi rastro, el tag secreto y el tag exógeno, tío, es como esos tíos que libertan continentes enteros, yo que sé, Simón Bolívar, Fidel Castro y toda esa peña, guay, pero ¿qué tiene que ver que yo tenga cuarenta y dos años?

 

 

 

Fantasía para dos coroneles y una piscina. Mário de Carvalho. Xordica.

Fragmento de la Vida de don Diego de Torres Villarroel, dedicado a don Vicente Almazán

Fragmento de la Vida de don Diego de Torres Villarroel, dedicado a don Vicente Almazán

La ciudad está en el último desfallecimiento, inútil y tullida para sublevar a sus moradores; tanto, señor, que se atollan el discurso y la arismética al querer apurar qué adarmes o qué minutos de alimento les pueden tocar a cuatro mil vecinos, sin viudas, frailes ni canónigos, que tiene Salamanca, de dos vacas únicas que se pesan en sus carnicerías de veinte y cuatro a veinte y cuatro horas.

 

 

 

Diego de Torres Villarroel. Vida.