Algunos amigos consideran una extravagancia que, a estas alturas de la vida, pretenda convertirme en un pintor japonés. No ha sido menos extravagante la pretensión de considerarme artista contemporáneo en Zaragoza.
–Hola, cari... Que llegaré un poco tarde, que he perdido el autobús... Por un minuto se me ha ido... Es que hoy he tenido que hacer una suplencia en el centro de día... Sí, en el centro de día... Y yo iba bien de tiempo, pero le estaba cambiando los pañales a uno y se me ha meado... Sí, cari, se me ha meado encima. Y le he tenido que cambiar de todo, de pantalón y de todo y, entre unas cosas y otras, se me ha hecho tarde.
Les recuerdo que durante todo el verano, seguirá abierta, en la Casa del Gaitero de Aguarón, mi exposición de sumi-e aragonés.
Muchas gracias.