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de profesión incierta

Derechos de los seres humanos

Derechos de los seres humanos

 

 

Aula Dei

Aula Dei

 

 

Una señora y su móvil

– ¡¡¿M'has llamao?!! ¡¡¡¿M'has llamao?!!!

– ...

– ¡Anda, pos si tengo una llamada perdida...!

– ...

– Ya... ¿And'estás? ¿Estás en casa?

– ...

– Mira a ver si hay Coca Cola en la ventana.

– ...

– En la ventana.

– ...

– En el autobús.

- …

– ¡En la ventana!

– ...

– ¿Media, sólo? Pues ya compraré...

 

Charles Dickens

Charles Dickens

"Había un cenador en el extremo, con madreselvas, jazmín y plantas trepadoras; uno de esos dulces retiros que los seres humanos erigen para el buen acomodo de las arañas".

 

SGAE

SGAE

 

 

Haití

Haití

 

 

Premios Cálamo 2009

Premios Cálamo 2009

Según un comunicado de prensa que acabo de recibir, los Premios Cálamo este año son para Manuel Vilas, Antonio Altarriba, Kim y Abdelá Taia.

Alegría inmensa y felicitaciones.

 

andalan.es

andalan.es

Mensaje recibido:

 

Queridos amigos:

 

Un grupo de personas vinculadas en su día al periódico “Andalán”, presididas por José Antonio Labordeta, nos hemos animado a utilizar las posibilidades que ofrece hoy la informática y la telemática para poner en marcha un blog colectivo (www.andalan.es) que pueda incluir artículos, documentos y opiniones sobre temas de interés general, con especial referencia a Aragón.

 

Queremos ofrecer un nuevo cauce de información y comunicación independiente que permita opinar, informar y debatir a todas aquellas personas que deseen hacerlo y que consideren que este lugar les resulta próximo a sus ideas e inquietudes. Las nuevas posibilidades técnicas permiten hacerlo con escaso coste y sin depender de ingresos externos.

 

El proyecto consiste en ofrecer periódicamente textos y artículos de diversos autores. Los interesados en publicar un artículo deberán dirigirse a andalan@andalan.es identificándose y adjuntando el contenido para que sea insertado en la página web.

 

También se pretende fomentar la participación mediante comentarios a los diversos temas que vayan apareciendo. Para ello bastará con solicitar una clave de acceso, que nos permita conocer la identidad del autor y facilitarle la escritura directa. Es obvio que nos reservamos el derecho de, incluso si se han insertado ya automáticamente, suprimir aquellos textos que atenten contra principios constitucionales o sean muy maleducados. Esos son nuestros únicos límites.

 

Ni que decir tiene que esta nueva andadura sólo será fructífera si muchos de los antiguos miembros, colaboradores y lectores amigos de “Andalán” se animan a acompañarnos de nuevo. Lo mismo, como ya ocurrió entonces, a cuantos, viven lejos, aunque ahora están mucho mejor comunicados: este medio ahora nos permitirá llegar y recibir mensajes desde cualquier lugar del planeta. Y si los que no tenían entonces (la edición de papel cesó hace justamente 23 años) edad para formar parte de aquella hornada, nos ven con simpatía y colaboran.

 

Un cordial saludo a todos,

 

El grupo promotor de andalan.es

 

La imagen es una portada del viejo andalán con dibujo de Enrique Trullenque.

 

 

La crisis según Rosa Luxemburgo

La crisis según Rosa Luxemburgo

Preparando una próxima exposición de retratos de mujeres del siglo XX en la Casa de la Mujer de Zaragoza, encuentro este texto de Rosa Luxemburgo:

 

Lo más notable de esto es que todos los afectados, el conjunto de la sociedad, consideran y tratan a la crisis como algo fuera de la esfera de la voluntad y el control humanos, un golpe fuerte propinado por un poder invisible y mayor, una prueba enviada desde el cielo, parecida a una gran tormenta eléctrica, un terremoto, una inundación.

 

 

Una joven con su móvil

– Me levanto, voy al baño y me veo en el espejo la camiseta llena de plumas. Digo: "¡Toma, pero si mi almohada no es de plumas! Voy a la cama y me la encuentro también llena de plumas. Yo alucinaba. Se me ocurre salir a la terraza y ¡bueno! estaba de plumas hasta arriba. Entonces dije: "Esto es que se ha comido una paloma" y pensé que podía tener la cama llena de sangre y me dio un asco... Pero no había ni una gota, oye, no encontré ni una gota de sangre en toda la casa... No quedaba ni rastro de la paloma. Se la debió de zampar entera.

 

Los marines desembarcan en Haití

Los marines desembarcan en Haití

 

 

Munilla

Munilla

Me comunican que José Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián, en sus charlas de Radio María, hace esta lectura actualizada de las Sagradas Escrituras: "Y el Verbo se hizo embrión".

También cuenta el aviador de Zumárraga que, en los tiempos que estuvo el señor obispo de párroco en aquella localidad, consiguió curar a dos homosexuales a los que, encima, casó con sendas beatas. Una vez preñadas las esposas, los dos presuntos heterosexuales se dieron a la fuga, no se sabe si juntos o separados.

 

En la foto, el cementerio de Zumárraga.

noticias

noticias

 

 

Mensaje recibido

Mensaje recibido

 

Apuntes, notas, esbozo,... para un artículo,declaración, 
proclama,.. algo.

El Huerva reaparece, en un tramo, ante los ojos de 
los zaragozanos. Para una parte
de ellos resulta sorprendente: ¡Anda, pero si había 
un río ahí abajo! Para otros es simplemente hermoso: 
un tramo muy diferente a los ya conocidos. 
Integrado, bien integrado, en una calle. 
Con sus proporciones adecuadas, el espacio preciso,...
¡Y con esos árboles! ¡La calle más bonita de Zaragoza! 
Un hallazgo de primera, un regalo para la ciudad.

La ciudadanía, como en todo, opina. 
Y una parte de ella, como en todo, no se plantea
otra cosa: se descubre y se cubre, alguien 
lo ha decidido así, 
se comenta, se hace una foto y a casa. 
Y también como siempre, otra parte piensa 
que las cosas se están haciendo de una manera, 
pero muy bien se podrían hacer de otra,
incluso mucho mejor.

Pues bien, no hay que hacer muchas
encuestas para darse cuenta de que entre 
los segundos, y también entre los primeros 
en cuanto les ha sido planteado, 
es mayoritaria la opinión de que el Huerva 
se mantenga descubierto. Y no resulta 
sorprendente esa opinión: 
es un descubrimiento de primera magnitud, 
como para replantear la cuestión.

No se les escapan, a unos y otros, 
las dificultades de plantearlo aquí y ahora. 
Unas obras en marcha, una contrata 
que pondrá sus exigencias, 
unas decisiones ya tomadas,
hasta algunos puestos de trabajo en juego, 
depende de hasta donde se quiera llevar
la demagogia. Dificultades sí, 
pero imposibilidad no. 
Y además ¡para eso están los gestores 
de lo público! 
Para resolver, con bien, las modificaciones, 
que tantas otras veces se han hecho 
con bastante menores motivos.

También puede aparecer, entre las dificultades, 
el asunto o debate sobre el tranvía.
Pero aquí parece que la cuestión 
puede zanjarse rápidamente: 
Son dos cosas contiguas pero independientes, 
en nada interfiere lo uno en lo otro.

Más dificultades: el tema del caudal 
de agua, de su limpieza y la del cauce. 
Tema hoy afortunadamente resuelto 
con la red de saneamiento de la cuenca 
del Huerva, su regulación, las posibles descargas 
de agua del Canal, y con un mínimo 
acondicionamiento de su cauce. 
Queden atrás les imágenes de cloaca 
y nido de ratas,hora es de abandonar ese mito.

Pero... , otro pero: ¿como quedará? 
Sencilla respuesta a éste: 
cabe todo, desde el bajo coste 
(arreglos superficiales, barandillas 
y pasarelas) hasta el concurso de
ideas con los grandes divos arquitectónicos 
del universo mundo. 
Ya se verá.

Y aun más,... ¿no es demasiado tarde? 
Pero la pregunta, así, no es pertinente. 
La cuestión principal debe ser: 
¿Es importante para la ciudad o no? 
¿Vale la pena reconducir el tema? 
Claro que es posible. 
No hay más que recordar ejemplos recientes
como la anulación del aparcamiento subterráneo 
en el Paseo o el soterramiento de las vías 
de ferrocarril, 
temas que en su momento también estaban 
en marcha y afortunadamente fueron reconsiderados, 
para bien.

Cuando se hizo el cubrimiento, 
en los años 20-30 del pasado siglo, 
se perdió la ocasión de integrar ese tramo 
de río en la ciudad. Pero eran otros tiempos, 
no se planteaban ciertas cosas, 
primaba otro tipo de progreso, 
de vialidad y de extensión urbana, 
con la Gran Vía, los planes de ensanche, 
la SZUC y el Parque Grande al final. 
Pero algunos años más tarde, 
con nuevos planteamientos urbanísticos, 
el cubrimiento, simplemente no hubiera 
sido posible, ni se habría planteado. 
Entonces hoy, pasados algunos años más 
y más afinadas las técnicas urbanísticas, 
¿qué hacer?
Siendo tan modernos, no parece difícil la respuesta: 
Dejar el río descubierto ¿Alguien es capaz, 
hoy en día, de cargar con la culpa de volver
a cubrirlo?

En realidad, tampoco es tan difícil 
darse cuenta de que es bastante posible 
reconsiderar la decisión e incorporar el río 
descubierto a la ciudad. No hay más que
ver la premura con que algunos corren 
a apuntarse a haber sido los primeros 
en la idea del Huerva descubierto, 
de toda la vida. Si hay tantas carreras 
será que no lo ven tan difícil. 
Pero esto, además de un cotilleo estéril, 
es un asunto resuelto. Los primeros 
en invitar a la ciudadanía a decantarse 
por un Huerva descubierto han sido, 
consciente o inconscientemente, 
los responsables, políticos 
y técnicos, de la obra. ¿Cómo?...
Pues sí. 
Y la prueba más palpable está en 
el bendito asunto de las vigas.

Veamos ¿Cómo sino se puede pensar, 
proyectar y decidir el quitar unas vigas 
en tan buen estado para poner otras 
que ya veremos? ¡Con el gran coste 
que eso supone! ¿Es que estaban tan mal? 
La verdad, no lo parece. 
¿Es que se han hecho los pertinentes análisis, 
ensayos o estudios técnicos? 
¿Sus resultados obligaban a ésto? 
¿Es ésta la mejor solución? 
¿No cabía p.e. intercalar vigas nuevas entre 
las existentes, lo que, aparte de más económico, 
habría permitido hacerlo como de tapadillo, 
sin mostrar el río? ¿Cabe tal ligereza en los responsables, 
técnicos y políticos, de la obra? 
No puede ser, no es posible. 
La explicación tiene que ser diferente, 
el fin ha de ser otro. 
Conscientemente o no lo han querido así: 
Invitar a la ciudadanía a que, una vez visto 
tal hallazgo, no quiera renunciar a tener 
el río a la vista e incorporado a la ciudad. 
¡Agradezcamoselo! Estemos y esperemos contentos, 
para que sí, se puedan hacer la foto! 
Con el Huerva descubierto.

También puede darse, efectivamente, 
que ahora venza (pero no convenza) la inercia, 
y la pesada maquinaria del absurdo, 
el no ha sido nadie y entre todos la mataron, 
se imponga una vez más. 
Pero también cabe aventurar, sin mucho riesgo 
de equivocarse, que más temprano que tarde, 
="text-align: left;">el Huerva acabará descubierto. 
Y entonces, incluso, la propuesta 
sea hecha directamente por los responsables, 
políticos y técnicos, ante la falta de respuesta, 
en un pasado (hoy presente), de una ciudadanía 
que no fue capaz de recoger su sutil invitación.
¿En verdad ha de ser necesario tener que esperar 
a otros tiempos?
¡Tiempos éstos en los que hay que luchar 
por lo evidente!
Antonio Lorenzo
La fotografía es de heraldo.es

 

Malentendidos

Malentendidos

 

 

Vic

Vic

 

 

Belloch advierte al alcalde de Barcelona de que no es momento para visitar Zaragoza

Belloch advierte al alcalde de Barcelona de que no es momento para visitar Zaragoza

 

 

Haití

Haití

 

 

Barcelona presenta su candidatura olímpica

Barcelona presenta su candidatura olímpica

 

 

El conductor y un jubilado

– ¿Estás casado, o qué?

– Ya llevo 50 años con la misma. Y bien... Tengo setenta y seis...

– O sea, que te casaste a los veintiseis.

– ¡Qué va! ¡Antes! A los veinticuatro o por ahí...

– Entonces llevarás cincuenta y dos.

– Qué más da... Y como no hay hijos, pues ¡tira p’alante!

– Ah, que no tienes hijos...

– Pero te vi a decir una cosa: Dos cesáreas y ocho abortos lleva mi mujer. Le hicieron la chapuza la primera vez y ya...

..........................................

– Pa’ veranear, en hotel, que no hay que hacer nada y así da gusto. Así vamos nosotros. Y luego, música hasta las doce... ¡Gratis, ¿eh?!

– Ya, claro.

– Y tres piscinas gratis. De todo... Y por la tarde, a comprar, si es que compramos, claro. Dice mi mujer: "Esto me gusta", "Pues, cómpratelo". Mira, se compró un reloj, porque se me estropeó el mío, para saber la hora, que le costó 7 euros, que yo le dije: "A ver si te dura hasta Zaragoza" pero, oye, que le va de maravilla. Mucho mejor que el que tenía, que se lo compré yo y me costó 20 euros. Ella lo lleva...

– Hombre, claro...

– ¡Baaaah! Compramos de todo: pendientes, cosas bonitas... lo que quiere. Se compró una muñeca que le costó 6 euros, echada tripa arriba, que movía las piernas, hablaba... ¡de todo! Y no se compró una, no, que volvió y compró otra para regalar a una amiga. Se compra blusas, faldas... Pero, que dice el moro "¿Esto cuánto vale?" y dice "20 euros" y digo yo "¡Bah! Te doy siete" y dice "No, siete, no" y me voy, me llama y me lo vende por siete u ocho. Pa’ comprar a los moros hay que "recatear", ¿sabes?, si no, estás perdido.

(Advierto a los lectores escrupulosos que sólo transcribo lo que oigo decir en voz suficientemente alta como para que nos enteremos todos los de alrededor. Si nos enteramos los cien viajeros del autobús, ¿qué más da que se enteren también los cien lectores de mi blog?)